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Una patota de ATE quiso tomar la Municipalidad y agredió a empleados

La Guardia Urbana Municipal desalojó la toma ilegal de la municipalidad por parte de una patota integrada por dirigentes del gremio ATE, quienes este miércoles a las 11 ingresaron por la fuerza al salón principal del edificio central con la determinación de permanecer dentro “hasta que la intendencia reincorpore a dos empleadas de estacionamiento medido”, quienes fueron despedidas por incumplimientos en las tareas asignadas.

Fernando Gatica y otros siete miembros de la comisión directiva produjeron destrozos en el interior del salón y pegaron carteles justo en el momento en que efectuaba una recorrida por la Municipalidad una delegación de niños del jardín de infantes del Instituto San Agustín. Los dirigentes que se negaban a abandonar el edificio municipal “hasta que nos reciba algún funcionario”, a través de los medios acusaban a la Guardia Urbana de mantenerlos retenidos.


El gremio ATE, que ya desde días anteriores había anunciado que iba a tomar la Municipalidad, solo cuenta con 40 afiliados sobre un padrón de 2000 empleados y desde principios de 2018 ya produjo cuatro manifestaciones violentas contra el municipio.


En marzo de 2018, Fernando Gatica encabezó una protesta de beneficiarias del Programa Nacional Ellas Hacen donde un grupo de manifestantes de extrema izquierda quemaron gomas y rompieron vidrios. Dos meses después Gatica nuevamente apeló al patoterismo y cortó calle San Martín frente a la Secretaría de Servicios Públicos e invocó como causal de la protesta el despido de las dos empleadas de Estacionamiento Medido.

El mes pasado, la patota de Gatica de manera sorpresiva interrumpió por algunas horas la salida del servicio de Recolección de Residuos, a pesar de que en esa repartición ATE solo cuenta con dos afiliados sobre un padrón de 160 trabajadores. Gatica intentó luego efectuar una toma sorpresiva como la ejecutada este miércoles y a través de mensajes de Whatsapp anunció a los recolectores que “contaba con gente de afuera para producir disturbios”, pero el intento naufragó ante la falta de convocatoria, puesto que se presentaron solo dos dirigentes.

Este miércoles nuevamente Gatica recurrió a la violencia e ingresó con la patota al salón municipal con intenciones de permanecer dentro, pero de inmediato el minúsculo grupo fue desalojado por efectivos de la Guardia Urbana. Desde la calle Gatica recibió el apoyo del ex diputado comunista Juan Larrea -quien pasó de denunciar al gobernador por la carta a Massera a militar junto a Cassiana Gatica en las fila de los hermanos Rodríguez Saá- mientras que a través de las redes sociales el dirigente rodriguezsaaista del Movimiento Evita, Daniel Sosa, también le manifestó su adhesión