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Sospechoso robo en oficinas de San Luis Sapem

El miércoles pasado El Diario de la República informó acerca del presunto robo en las oficinas de San Luis Sapem, la “constructora” que el gobierno armó en el año 2003 y a través de la que Rodríguez Saá digita las contrataciones de obra pública, donde resultan beneficiadas de manera directa las empresas Rovella Carranza, Alquimaq y Green, como así también sus “derivadas”. De acuerdo con el parte policial difundido por el El Diario, la gerente contable de San Luis Sapem atribuyó el robo a ladrones inexpertos porque, según dijo, solo robaron un poco de dinero depositado en una alcancía.

Sin embargo fuentes de la policía informaron que de las oficinas ubicadas en 9 de Julio 840 los ladrones también robaron documentación legal importante, como por ejemplo escrituras que estaban dentro de una caja fuerte.


El hecho denunciado se suma a los tantos robos extraños que el gobierno utilizó a través de los años para blanquear la eliminación de documentación “peligrosa” como así también, se sospecha, para la obtención de importantes sumas de dinero. Cada vez que ocurre un robo en oficinas públicas los puntanos recuerdan el robo de los aguinaldos de la Policía, hecho ocurrido en 1986 y donde fue denunciado el entonces jefe Ignacio Urteaga. De acuerdo con declaraciones del comisario Washington Romero, quien estuvo a cargo de la investigación, surgía la sospecha de que la jefatura no había sido ajena al hecho y entonces cuando Urteaga supo de la dirección que había tomado la pesquisa, relevó a Romero y acusó al investigador como partícipe del robo.


Respecto a los “robos” de documentación fue notable el robo en las oficinas de Catastro, donde los ladrones de manera misteriosa solo se llevaron el CPU que contenía, vaya casualidad, la información catastral de toda la provincia justo en 2005, cuando las acusaciones por enriquecimiento contra los Rodríguez Saá eran tapa permanente de los medios de alcance nacional. También del robo a la FISAL nunca se supo el desenlace ni el monto realmente robado, como así también nunca fue esclarecido el asalto a la Estancia Rama, propiedad de Alicia Bañuelos.


El robo a San Luis Sapem coincide con la preocupación de los Rodríguez Saá y de las empresas que aparecen vinculadas a la investigación por los “cuadernos de Centeno” y a las declaraciones del financista Ernesto Clarens. En declaraciones al periodista Hugo Alconada Mon, Mario Rovella intentó despegarse de la propiedad de Rovella Carranza empresa que, aseguró, no maneja desde 2014. Ante las investigaciones por corrupción en la obra pública durante el período kirchnerista, las constructoras Rovella, Green y Alquimaq entraron en un proceso de desguace y de cambios en la titularidad de los directorios. Rovella fundó SEMISA, mientras que los hijos de Mario Pascucci dividieron a Alquimaq en dos para fundar Vial Minera y Horpas.


La empresa Green, por su parte está bajo la mira de las investigaciones primero porque aparece en la lista de las empresas que pagaron coima para la obtención de contratos y también por la vinculación evidente con el negocio hotelero, uno de los rubros más utilizados para lavar dinero proveniente de negocios turbios mediante manipulación y “dibujos” en la facturación de los ingresos.