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Sospechan que el Alberto jugaría para Macri a cambio de la deuda de la Nación con la provincia

Luego del resonante triunfo que obtuvo Juan Schiaretti en las elecciones del domingo, Cristina Kirchner obró en consecuencia y apresuró la reunión para mostrarse como conductora del PJ.

Del acto participaron gobernadores, sindicalistas y los dirigentes más importantes del peronismo nacional, a excepción de aquellos que juegan por afuera del armado encabezado por la ex presidenta como Juan Manuel Urtubey y Miguel Ángel Pichetto, a los que también algunos suman a gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, quien se excusaron de sumarse a la convocatoria.


Alberto Rodríguez Saá puso como excusa que a esa hora tenía un acto, pero desde la semana pasada en San Luis circula la versión de los que los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá habrían acordado con Mauricio Macri el pago de la deuda que reclama el gobernador de San Luis a cambio de que este y Gabriel Mariotto se presenten con una fórmula a presidente y vice, con el objeto de captar votantes descontentos con el actual gobierno nacional pero también críticos del kirchnerismo y de ese ese modo facilitar la reelección de Mauricio Macri.


Desde que Cristina Kirchner dejó la presidencia, Alberto Rodríguez Saá –quien había tildado de tilinga a CFK- realizó denodados esfuerzos para mostrarse cercano al ideario del kirchnerismo, pero fue recibido con frialdad “como un dirigente más”, actitud que fue interpretada por el ególatra gobernador como de “ninguneo”. Consultado hace un mes, Rodríguez Saá aseguró que abandonaba la carrera presidencial “por falta de ofertas”.


La ausencia del Alberto en la reunión encabezada por Cristina Kirchner refuerza entonces que una revancha posible del actual gobernador contra el armado kirchnerista sería prestarse a la estrategia macrista para esmerilar las opciones de triunfo de Cristina Kirchner, en caso de que la ex presidenta ponga en peligro las posibilidades de reelección de Macri.


La estrategia inicial de Rodríguez Saá apostaba a captar los votos del kirchnerismo en caso de que CFK fuera presa, pero ante la confusa estrategia judicial encarada por el macrismo, que lejos de debilitar a la ex presidenta la fortaleció, las posibilidades del gobernador de San Luis de armar un “Cristinismo sin Cristina” se redujeron a la nada. El Alberto había cobijado a la mayoría de los dirigentes kirchneristas de San Luis que quedaron desocupados, pero ante el deterioro de las posibilidades de llegar a la presidencia enancado en los presuntos “herederos de los soldados de Perón”, el gobernador se los sacó de encima y los mandó a militar con su hermano, quien encabeza un armado presuntamente opositor orientado a restarle votos a la fórmula Poggi-Ponce.


Los Rodríguez Saá entonces a nivel nacional formarían parte de una estrategia similar a la que armaron a nivel provincial, donde aparentan una pelea que solo sirve para que el Alberto mantenga el electorado cautivo de los planes sociales (quienes representan el 60 por ciento de la población económicamente activa de la provincia) mientras que el Adolfo con su armado “opocilista” (opositores oficialistas) intenta restarle votos a Poggi Ponce. A nivel nacional es lo mismo, porque mientras el Alberto despotrica contra el macrismo, el Adolfo es conciliador, y mientras el Alberto aparenta un enfrentamiento a muerte con Cambiemos, en realidad el plan sería presentarse a las elecciones presidenciales con un discurso distante tanto del macrismo como del cristinismo, solo destinado a restarle posibilidades a CFK.