• LPSL

Rodríguez Saá presentó un presupuesto de 31.000 millones sin aclarar en qué los usará

El proyecto de presupuesto para el año 2019 presentado por el Gobierno en la Legislatura provincial provocó indignación entre los diputados cuando comprobaron que solo consta de cinco hojas y no tiene información detallada de cuánto dinero se destinará a cada ministerio.

Albero Rodríguez Saá pide a la Legislatura que prácticamente le aprueben $31.489.395.479 de pesos para el año electoral que viene sin rendir cuentas de para qué los usará. Los argumentos -o excusas- para la discrecionalidad que propone el proyecto, dicen que “se hace imposible estimar el tipo de cambio que regirá para el 2019”.

Con la excusa de la situación financiera del país, el presupuesto 2019 es un cheque en blanco de más de 31.000 millones para que el gobernador haga lo que quiera y los destine a lo que se le ocurra en un año electoral.

Otra de las artimañas es que el gobierno provincial no da conocer las cifras de lo que gastará por área o ministerio porque “el gobierno nacional no ha presentado su presupuesto todavía”, entonces vale preguntarse por qué no aceptaron la prórroga de entrega que pidió la oposición.

Para esto le pide a la Legislatura que le permita al gobierno provincial no respetar las leyes de Contabilidad y Administración Pública de la propia provincia, cosa que jamás le permitirían por ejemplo a un intendente. Con esta novedad, las leyes solo se respetarán cuando le convenga al gobierno, y los diputados deberán exceptuar el cumplimiento de las leyes según lo que el mandatario tenga ganas de cumplir o no, sentando un precedente nefasto.

Otro tanto ocurre con el artículo sobre las inversiones para obra pública, que tampoco tiene montos y se presta a que se manipulen cifras extraordinarias con las empresas en una flagrante violación de toda transparencia institucional. En ese artículo se listaron las obras anunciadas por Alberto Rodríguez Saá en las últimas semanas, pero no hay ninguna cifra especificada.

Este descalabro legal y administrativo fue defendido por los diputados del rodriguesaaísmo, justificando lo indefendible, mientras el bloque de la oposición intentó traer cordura y no lo logró. La mayoría automática del oficialismo está dispuesta a hacer la vista gorda cuando se trata de los propios pero es implacable con las intendencias, una doble vara que ayer se pudo ver en toda su claridad.

 Distintas críticas se escucharon desde la bancada opositora: “el presupuesto público no se debe limitar a fijar el monto de recursos y gastos para el año, sino que debe plasmar el plan anual de gobierno con un detalle pormenorizado” manifestó Gastón Hissa.

Al mismo tiempo, el oficialista Luis Martínez defendió el proyecto repitiendo casi con las comas y puntos el planteo de que “la imprevisibilidad de los recursos nacionales y provinciales hacen imposible elaborar un presupuesto en términos de saber cuánto se recaudará, cuánto va a costar las cosas y cuánto será la inflación”, llamando la atención por lo comprensivo con el ocultamiento de las cifras cuando se trata de su gobierno

Alberto Fara del bloque Avanzar-Cambiemos expresó que se está violando el artículo 92 de la Constitución, entre otras leyes que mencionó.

El proyecto fue pasado a comisión porque la obediencia debida de los diputados del oficialismo lo permitieron a pesar de que el bloque opositor pidió que se prorrogara la entrega y se devolviera para ser presentado como corresponde.

De esta manera, Alberto Rodríguez Saá tiene vía libre para usar 31 mil millones de pesos en la campaña del 2019 de manera discrecional.