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Quién mató a Tito Opfinger?

El 14 de octubre de 1989 el GEPU ascendió a la división A de la Liga Nacional de Básquet. A fuerza de guita y de un manejo descarado de los recursos de Estado en beneficio propio, los Rodríguez Saá habían conseguido que su equipo -al que describían en El Diario mediante el relato épico de un humilde conjunto provinciano que gracias al sacrificio de un pueblo llega a lo más alto- se transformara en el trampolín desde donde fantaseaban lanzarse a las grandes ligas de la política.

Según cuentan, esa noche en medio del festejo, en las tribunas del Estadio Emilio Perazzo (el Ave Fénix aún no existía) se habrían cruzado Alberto Rodríguez Saá y su custodia con el militante radical Tito Opfinger, un empleado municipal de la gestión de Javier Cacace, quien habría lanzado un grueso insulto contra el hoy gobernador.


Esa noche Opfinger desapareció sin dejar rastros y su cadáver descuartizado fue hallado tres días después en la localidad de El Trapiche. La policía, manejada desde mayo de 1986 por Ignacio Urteaga, solo se limitó a especular acerca de los vínculos del militante asesinado con proxenetas y apostadores, pero cuando en la calle las versiones de un crimen político se acrecentaron, los Rodríguez Saá desde El Diario acusaron de manera tácita a los radicales.

El Diario ante el hallazgo del cadáver en El Trapiche describió “Si no fuera porque la gente de El Trapiche no cree en la existencia del Yeti, ya todos estarían atribuyendo el horrendo crimen a algún ser demoníaco o a alguna criatura infernal dueña de una terrible fuerza y de un feroz temperamento”. De acuerdo con la denuncia del dueño de la Estancia El Totoral, el cadáver masacrado estaba casi desnudo, con solo el calzoncillo puesto y tenía la cabeza destrozada, mientras que su ropa esta prolijamente acomodada a pocos metros.


El 18 de octubre El Diario publicó que habían identificado el cadáver hallado en El Trapiche y que se trataba de “un alto empleado de la intendencia municipal, de nombre Humberto Amílcar Opfinger, con domicilio en el barrio 284 Viviendas, en la intersección de las calles Esteban Adaro y República Dominicana”.

“Opfinger ingresó hace tres años y medio cuando aún estaba al frente de la Comuna el señor Juan Bautista Picco, también radical, como el actual intendente Javier Cacace. Al parecer el occiso gozaba de gran ascendiente político y había quienes lo tenían como custodia de los principales líderes de la UCR, incluso del actual diputado nacional electo, doctor Jorge Agúndez”.

La noticia acerca de la “investigación” por el asesinato de Tito Opfinger publicada por El Diario el 20 de octubre de 1989 señalaba que “No se descarta un crimen político en el horrendo asesinato del inspector municipal Humberto Amílcar Opfinger, cuyo cadáver semimutilado y con el cráneo destrozado fue hallado en proximidades de la Ruta 9 entre El Trapiche y La Carolina. La noticia en un recuadro resaltaba la relación de Opfinger con la dirigencia radical y especulaba con que el homicidio había sido cometido en la Capital o en El Chorrillo y que luego el cadáver había sido trasladado para despistar a la policía.


El Diario, que con los casos macabros puestos en tapa se aseguraba récord de ventas, no publicó ninguna noticia más acerca de Opfinger y el asesinato del militante radical fue tapado luego por el Caso Claudia Díaz y por el Caso Luna Martínez, además de la creciente escalada inflacionaria que Menem a través de los ministros Rapanelli y Roig no conseguía domar.