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Planes sociales clientelares VS Cooperativas de trabajo que dignifican


A raíz de los miles de planes sociales entregados por el gobierno de Alberto Rodríguez Saá durante la campaña electoral del año pasado y los problemas que aún subsisten para asignar tareas a veinte mil beneficiarios, vale preguntarse si se están haciendo bien las cosas o se está poniendo una curita a la herida social del desempleo.


En un contexto económico complicado con cierre de empresas y con históricos sueldos bajos en comparación con otras provincias, el gobierno ha sincerado sin querer la real desocupación que existe de modo estructural en la provincia. La única idea que viene presentando desde 2003 es la de planes básicos donde se envía a la gente a realizar tareas de limpieza de terrenos públicos o tareas de vigilancia sin capacitación específica.

Ese Plan de Inclusión conocido como “pico y pala” terminó derivando a la gente a dependencias estatales para realizar de modo precarizado -sin derechos laborales- el trabajo de empleados con convenio y con todas las de la Ley. Los acuerdos con empresas tomaron muy pocas personas, las más capacitadas tuvieron suerte y el resto no conseguía ningún destino fuera de la burocracia del Estado provincial.

PLANES DE RODRÍGUEZ SAÁ


Este año el panorama es similar, otra vez miles de personas están siendo enviadas a tareas de mantenimiento de espacios abiertos sin ninguna protección legal, ni siquiera les dan ropa de trabajo, y otra vez aparecen pasantes en las oficinas ante la falta de propuestas para su desarrollo.


A partir de 2011 la Municipalidad de San Luis bajo la gestión de Enrique Ponce mostró que la inclusión social podía hacerse de otra manera. Desembarcó en la ciudad la experiencia de las cooperativas de Argentina Trabaja y comenzó a generar emprendimientos productivos para capacitar en oficios a sus miembros y permitirles acceder a empleos en el mercado laboral.


La provincia trató de imitarlo en su momento pero copió mal, formó cooperativas… para limpiar terrenos y sacar yuyos, la misma historia con otro nombre.

La ciudad de San Luis según el censo de 2010 tiene en la actualidad más de 170.000 habitantes, esto es más de la tercera parte de toda la población provincial viviendo en la ciudad capital, sumado a los miles de las localidades metropolitanas (La Punta, Juana Koslay, pueblos del circuito serrano) que ingresan a diario a trabajar, hacer trámites, comercios, etc. pero el presupuesto de la ciudad para este año no está en proporción. El presupuesto provincial es 16 veces mayor que el de la ciudad de San Luis: $26.623 contra $1.670 para el mismo año.


Con esas cifras se entiende mejor si los recursos destinados a ayuda social se están administrando de manera correcta y eficiente. Llama la atención que los escasos fondos con los que cuenta la intendencia capitalina alcanzaron para lograr que un taller metalúrgico se convirtiera en una empresa cooperativa cuyos miembros son en su gran mayoría mujeres jefas de hogar que fabrican puertas, ventanas, cestos, carteles, moldes de cordones de obra pública y también artículos hogareños. Personas que nos sabían nada de tornería o soldaduras son hoy trabajadores calificados.


Y no es que en la provincia no supieran como hacer algo parecido. Varios intendentes del interior provincial asistieron a la inauguración de esta fábrica de la cooperativa Metalcoorp y vieron de primera mano cómo es posible crear empleo de calidad y producción con valor agregado. Entonces la pregunta que queda flotando es por qué el gobierno provincial sigue tratando a los puntanos sin empleo como si fueran incapaces de aprender oficios complejos y no les dan la oportunidad de desarrollarse si tienen un abultado presupuesto para generar condiciones de productividad y empleo.


Lo mismo ocurrió con la ampliación de veredas. Oficiales albañiles, hombres mayores que no conseguían trabajo y jóvenes desocupados formaron la cooperativa Ciudad Feliz que transformó el microcentro puntano. Vale como anécdota de lo bien visto por los ciudadanos que es el trabajo real y concreto cuando el gerente de Galver y los empleados calcularon los talles de los trabajadores que construyeron las veredas de las calles Junín y San Martín, y les regalaron un pantalón de vestir a cada miembro de “la coope” por su buen desempeño y comportamiento. Mientras “los planes” es un concepto que estigmatiza a los ciudadanos vulnerables, el trabajo organizado en un proyecto con objetivos goza de la aprobación ciudadana.


Otro tanto puede decirse de las cooperativas que se iniciaron en la construcción de viviendas y que participaron en la construcción de los Centros de Gestión Municipal (CGM) que la ciudad ha emplazado en los distintos barrios. Estas cooperativas también están conformadas por equipos mixtos de hombres y mujeres que aprendieron a encadenar hierros, levantar paredes y colocar pisos y aberturas.


Todo eso ha redundado en ventajas para ellos y para los contribuyentes, el ahorro en cuanto a costos comparado con el sector privado y la autoestima de saber un oficio y poderse valer en la vida además de completar los estudios primarios y secundarios como parte del proceso para aquellos que no habían podido hacerlo. Para ello el Estado municipal tuvo que transformarse creando áreas de comercialización, logística, integrar el programa FINES, etc. todas herramientas que no existían en la estructura organizacional.


El camino de formar gente y darle empleo que los capacite y los dignifique como miembros de la sociedad en la que viven tiene sus altos y bajos hasta que comienza a plasmarse como la mejor manera de incluir a los capitalinos desocupados. Experiencias previas permitieron que hoy el municipio tenga en carpeta más proyectos productivos como la fábrica de baldosas para proveer a las obras de la ciudad y a los comercios locales y una textil para la ropa de trabajo, todos con las mujeres jefas de hogar como protagonistas principales y empoderadas de esta historia.

Cuanto más podría hacerse en San Luis si la coparticipación que reciben los municipios fuera la que corresponde y si todos tomaran el ejemplo de incluir para la dignidad, apostando al potencial de las personas  y creando las condiciones desde el Estado para que así sea.

COOPERATIVA CIUDAD FELIZ

COOPERATIVA METALCOOP DE LA MUNICIPALIDAD DE SAN LUIS

COOPERATIVA CDF MUNICIPALIDAD DE SAN LUIS