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Para González Espíndola es “brutal” $22 en la ciudad pero no se queja del interurbano a $30

Si hay algo que no se puede negar sobre el concejal Roberto González Espíndola es su facilidad para la demagogia y la doble vara.

No se lo ha visto en la redes pedir al gobernador que otorgue al transporte local los subsidios que quitó Nación en diciembre. Mientras todas las provincias argentinas han asumido un porcentaje de esos subsidios; San Luis y La Pampa son las únicas que no han puesto un peso, y tampoco le han dado un centavo a los municipios para enfrentar la quita de subsidios.


En San Luis y La Pampa pasa algo similar: los intendentes capitalinos son de otro color político que sus gobernadores. Entonces, Rodríguez Saá y Verna toman a los ciudadanos de rehenes de sus peleas políticas, y González Espíndola aplaude esa actitud en vez de pedirle a su gobernador y compañero político, Alberto Rodríguez Saá, que ponga los fondos para que el transporte urbano e interurbano no aumente de manera considerable.


Mientras calla y otorga que los pasajeros que vienen de La Punta y Juana Koslay paguen $30 ($10 más que en diciembre) para tomar un colectivo a la ciudad de San Luis y asistir a sus trabajos o lugares de estudio, se horroriza por el aumento a $22 que necesita el boleto de Transpuntano luego de la quita de subsidios nacionales. Y eso que Transpuntano tiene Boleto Gratuito Estudiantil y de Jubilados, dos medidas tomadas por la gestión de Enrique Ponce que no tienen los interurbanos que dependen del Gobierno de Alberto Rodríguez Saá y que tampoco tiene el transporte urbano de la ciudad de Villa Mercedes.


Este concejal que vende la banca al mejor postor, que fue votado para apoyar la gestión que puso el Boleto Estudiantil Gratuito y ahora se dio vuelta, siempre votó siempre  los aumentos pero ahora se “horroriza” solo de los aumentos necesarios en la ciudad de San Luis. Se hace el sota con que este es un asunto que afecta al área metropolitana; pues tanto La Punta como Juana Koslay son lo que arquitectos y urbanistas llaman “ciudades dormitorios”, y que toda esa gente trabaja en la ciudad de San Luis y es afectada por el interurbano a $30. Eso no, eso no lo horroriza.


González Espíndola, que usó sus relaciones familiares y personales con miembros de la Justicia para poder ponerse 10 asesores pagados por los vecinos, no tiene en empacho en hacer campaña política con un tema que es nacional: el problema del transporte urbano de pasajeros que hoy está en crisis en todas las provincias, especialmente en San Luis donde las empresas del interurbano están echando personal y ahora están con paros por asambleas porque $30 les es poco a las empresas privadas sin subsidios provinciales, y le piden al Gobierno que lo suba a $40 o les dé el subsidio que quitó Nación.


En la ciudad de San Luis, el Intendente ha pedido que el boleto solo suba a $22. Pero González Espíndola es un irresponsable; quiere vaciar Transpuntano SAPEM, que se privatice y termine sucediendo lo que acaba de ocurrir en Santiago del Estero con la privada ERSA: 400 empleados en la calle y la empresa se fue de la ciudad porque no les dan los números aunque esa provincia sí puso dinero al transporte a diferencia del Gobierno de San Luis que no ha puesto nada.


Para sincerar esta posición demagógica tan típica de Roberto González Espíndola, si está tan seguro el concejal de la silla móvil que el boleto a $22 es brutal, entonces que le reclame a su jefe político, Alberto Rodríguez Saá, que destine los fondos necesarios al transporte de pasajeros para suplir la quita de subsidios nacionales, y haga como los gobiernos provinciales de Santa Fe, Río Negro, Córdoba, Salta, Tucumán, etc. etc. que están aportando hasta un 70% del subsidio.


Esta sobreactuación de González Espíndola es para que desde Terrazas lo tengan en cuenta en el armado de listas. Debe ser un consejo de su mentora y protectora Zulema, porque se le acaba el mandato y va a tener que hacer algo que no está acostumbrado a hacer, ni él ni su hermano Daniel: trabajar.


Mientras tanto, seguirá inundando las redes con su demagogia sin sustento, y apuntando para otro lado en vez de exigirle a Rodríguez Saá el subsidio al transporte de pasajeros.