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Nuevo barrio condenado a problemas urbanos. La provincia eligió construirlas sobre un ex basural

En medio de la fiebre electoralista, el gobierno de la Provincia anunció la construcción de viviendas sociales y el sitio escogido para ubicarlas reanima la vieja discusión de las factibilidades para construirlas.

Nuevamente los barrios van a estar ubicados lejos del ejido urbano lo que encarece los costos de urbanización (tendido de agua, cloacas, pavimento y alumbrado) y deja aislados a los nuevos vecinos que tendrán que caminar al menos un kilómetro para acceder al transporte público.

La urbanización en principio no es un tema menor ni de fácil resolución. En la experiencia reciente, en barrios ubicados en la misma zona como el Solidaridad y Estrella del Sur, la Municipalidad de San Luis tuvo que construir una nueva planta para tratar los efluentes y luego extender la red por toda la barriada para que estas familias, en su mayoría de bajos recursos, se pudieran conectar.

Otro inconveniente que surge en la locación de los terrenos proyectados para las viviendas es la alta contaminación y los olores nauseabundos debido a que en esas tierras funcionó durante décadas un basural a cielo abierto. Todo indicaría que no son del todo aptas para habitarlas.

Además de las factibilidades surge una nueva polémica y es el sistema de adjudicación e inscripción a las viviendas. La Secretaria de Vivienda, Ángela Gutiérrez de Gatto, no dio detalles de quienes van a ser los beneficiarios ni el sistema para elegirlos. Se rumorea que en Terrazas del Portezuelo se agolpan funcionarios y familiares de la Secretaria para hacerse de una vivienda social.

Por ahora poca información hay a disposición y los trabajos de construcción van a paso de tortuga, por lo que, en el caso de concretarlas, las viviendas las entregaría el próximo gobernador