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Números que no cierran: la millonaria vida del vicegobernador de Rodríguez Saá

Compras y patrimonio millonarios abrieron las sospechas sobre el vicegobernador de San Luis. Un informe de un diario digital desnudó la ostentosa vida del sindicalista que incluye además de autos de alta gama, un gimnasio en pleno centro de Villa Mercedes y una mansión que rondaría los 10 millones de pesos de valor, entre otros bienes.

Lo grotesco del caso tiene que ver con la pasividad, casi cómplice, de la Justicia que con pruebas que trascienden lo mediático no ha realizado investigación alguna. Resulta inexplicable para muchos, el millonario patrimonio del vicegobernador al que solo se le conoce su trabajo en la CGT.


La exentica vida de su hijo puso en evidencia un sinfín de recursos de dudoso origen. Además del BMW Serie 3 2.0 318i Sedan Executive 136cv que cuesta unos 800.000 pesos, el dirigente saaísta le compró un gimnasio en pleno centro con un valor que alcanzaría el millón de pesos.

Pero el raid de gastos no quedó ahí, sino que fuentes aseguran que hace semanas el propio vicegobernador adquirió Honda Civic 2.0 Ex-l, otro auto de alta gama que en el mercado supera el millón de pesos.


Lejos de desmentir la situación, el funcionario salió a justificarse y aseguró que todos los negocios son de su hijo. El viejo truco de los dirigentes sindicales que se desligan de sus responsabilidades. Además fustigó por las redes sociales al periodista que realizó la investigación y mostró su inmejorable realidad económica.

Mientras en San Luis el 80 por ciento de las personas viven del Estado y en su mayoría de un plan social que no alcanza para cubrir las necesidades elementales, el vicegobernador se ha convertido en los últimos años en uno de los dirigentes oficialistas más pudientes.