• LPSL

Moraleja: “La gente con cáncer debía irse de la provincia, porque Alberto vivía en una mansión”

35 años le costaron a Rodríguez Saá para admitir y darse cuenta que los pacientes con enfermedades oncológicas de San Luis no tienen un lugar adecuado para tratarse. Desde la llegada al poder del régimen que lidera con su hermano Adolfo, miles de personas han sufrido el desarraigo de viajar a recuperarse a otras provincias.

Sumergido en el personaje "cheguevaraniano" que Alberto se ha construido en los últimos años, reconoció que antes los puntanos debían viajar para hacerse atender. Un flagelo que se vive actualmente y que rige desde la llegada del clan Rodríguez Saá al poder, administración con un claro despojo por la salud pública.


Pero esta ficción de hombre "bondadoso" que vive el gobernador choca contra su pasado reciente y muestra su lado demagógico más tenaz. En un video donde publicita las obras en la exresidencia oficial, se visibiliza su verdadero rostro, el de lujo y la ostentación.


El de las mansiones, los viajes en aviones privados, los caprichos arquitectónicos y la fama comprada. Todavía los medios nacionales le recuerdan sus "romances" con actrices reconocidas y su obsesión por ser parte del "Jet Set".


En las imágenes intenta mostrarse sorprendido por los lujos con los que vivía y hasta lo sugiere en las declaraciones. Cabe destacar que esa mansión fue remodelada en la primera gobernación que tuvo a su cargo.


Pero Alberto no puede con su genio y a pesar de venderse como el nuevo "Trosky" todavía pueden verse rasgos de su verdadera personalidad. Por ejemplo en el saludo a los albañiles que trabajan en la obra, a los que ni siquiera les da la mano sino una palmada para no ensuciar su ropa importada.


Los puntanos todavía sueñan con tener un lugar para tratarse, esperando que no suceda como todas las obras de la actual gestión gubernamental, solo reducida a lo discursivo y publicitario.