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Monarquía Absoluta: ¿quién controla a los Rodríguez Saá?

Los mecanismos de control de las instituciones no funcionan en San Luis. Aunque aparezcan algunos datos de los gastos discrecionales por cientos de millones de pesos que hace el gobierno provincial. Nada pasa.

369 millones de fondos públicos gastados en publicidad para campaña, cuatro veces más que lo que estaba en el presupuesto oficial para publicitar las actividades del gobierno. Casi 84 millones de pesos de gastos reservados para el Gobernador por los cuáles tampoco rinde cuentas. 80 millones destinados a la fundación de la esposa de Adolfo Rodríguez Saá que fueron denunciados y la causa está frenada porque los jueces locales realizaron una jugada dividiendo la denuncia en dos causas y frenaron la misma declarándose incompetentes.

Hoy las democracias necesitan de transparencia, de datos abiertos para ser confiables. La actividad gubernamental y administrativa de San Luis continúa siendo un secreto. No hay una sola herramienta de transparencia para ver cómo y a quiénes se otorgan dineros públicos. Las web oficiales ni siquiera tienen organigramas completos de las dependencias lo que oculta las cadenas de mando, los puestos intermedios y el batallón de funcionarios que tiene el gobierno provincial.

En el tribunal de cuentas está nombrada gente a afín que están puestas allí para no mover un dedo, el trabajo pago más fácil de la provincia.

Los diputados de la oposición que solicitan pedidos de informes al gobierno provincial sobre estos gastos y otros, tanto de los que se rinde cuenta como de los que no informan nada, son frenados por la mayoría automática de rodriguezsaaísmo en el Poder Legislativo.

El Poder Judicial tiene una cúpula de tres jueces que son militantes y ex candidatos del PJ provincial. Novillo, Cobos y Corvalán son parte de riñón político de Rodríguez Saá. No hay Justicia imparcial en San Luis.

Desde hace 35 años manejan el Estado provincial como un arca personal. Todo lo que no han hecho mejorando instituciones básicas para que el ciudadano viva mejor, lo han hecho puliendo las estructuras estatales que les aseguran la impunidad.

Empresas de servicios que fueron otorgadas a empresas sospechadas de corrupción y de ser testaferros del poder como Rovella y Carranza que hoy poseen EDESAL, constructora que fue recientemente denunciada por presionar para conseguir exención de impuestos en obras en otras provincias como Jujuy. Leyes a medida para saquear los fondos públicos para sus negocios personales en turismo, agro, tierras públicas, obra pública, educación y salud. Empresas fantasmas manejadas por amigos para otorgarle licitaciones y ganar con cada política que implementan. Sobreprecios en cada obra, cada cuadra de asfalto, cada metro cuadrado edificado que ni siquiera responden a la calidad que deberían por su costo.

Es claro por qué los Rodríguez Saá están dispuestos a mentir, jugar a la división, y negociar con cualquier poder de la Argentina para no perder el dominio de la provincia. Si lo perdieran terminarían en la cárcel. El ingreso de un nuevo gobierno que no sea representado por alguien de su séquito es su peor pesadilla; una auditoría a los manejos espurios llevaría a la familia monárquica gobernante directo a un juicio por corrupción.

El enriquecimiento personal de los hermanos Rodríguez Saá no hay manera de demostrarlo si no es a través de la corrupción y el robo al Estado provincial. La impunidad que esgrimen es tal que ya ni vergüenza les da hacerse mansiones en la cara de los puntanos que no tienen empleo genuino ni una de las prometidas viviendas sociales que anuncian elección tras elección pero no concretan.

La falta de mecanismos de control de las acciones del gobierno provincial es un escándalo reñido con los principios democráticos. Y aunque se manejen como monarquía llegará el día en que en el pueblo despierte de las mentiras, se harte de que su voto se comprado con planes y promesas incumplidas y decida que quiere vivir en una democracia en San Luis donde las noticias no sean las mansiones de políticos, las fundaciones de las esposas del poder y la gente viviendo con migajas.