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Los Rodríguez Saá y su séquito, una “famiglia” muy normal

En italiano “famiglia” significa también clan de crimen organizado. Cualquier parecido con las historias de gangsters de la mafia o de las series sobre “famiglias” de la cosa nostra, no es casualidad.

Mansiones, empresas obtenidas con dinero estatal y lujos son las características de una familia que pasó de la nada a ser una de las adineradas del país.


El esquema de organización del rodriguezsaaísmo es muy similar al de las familias mafiosas italianas, con consejeros, lobbystas y blanqueadores de dinero.


Como sucede en las organizaciones criminales, el saaísmo tejió influencias en la Justicia que le han permitido una especie de impunidad. La infinidad de denuncias que se han registrado en contra del régimen por lavado de activos, asociación ilícita y aprietes van directo al archivo de las oficinas judiciales.


El Capo di tutti capi: Alberto Rodríguez Saá. Es el que hoy maneja la “billetera” en el cargo de gobernador y los resortes de la Justicia. Es el que tiene más poder de todas las familias. Se quedó con imprentas y todos los medios escritos, con el objetivo de instalar solo su verdad. Hoy se rumorea que sería el financista de la campaña de CFK.


Don: Adolfo Rodríguez Saá. El don es el jefe de una familia. En su familia es el que tiene más poder, y casi siempre va acompañado de un consigliere. Es un padrino. Las mansiones y los negocios con firmas autoconstruidas por el gobierno son una de sus características principales.


Consigliere: Carlos Sergnese. El consigliere es el asesor de la familia. Siempre acompaña al don, este principalmente se encarga de aportar ideas en reuniones o aportarle ideas al don. Se especializó en espionaje durante el corto plazo de Adolfo en el gobierno.


Cassetto: Felipe Tomasevich. Organiza las cuentas de la Familia. Junto a su hermano son dueños de energéticas y de bancos, son dueños de Banex-Supervielle, entre otras inversiones. Son la pata financiera de la organización, muchos indican que en algunos negocios ofician de simples testaferros de los hermanos.


Numerale: Alberto (Hijo) Rodríguez Saá, aka Albertito, el número 2 de Alberto. Sicarios con orden directa del Don y según la situación de algún consigliere, también suelen supervisar la gestión de territorios. Tienen alias de números. Como sucede en la mafia itialiana, el hijo es el mejor alumno del padre. En este caso la regla va muy bien, el junior ha adoptado el sistema de aprietes y extorsiones que inauguró su progenitor.


Sottocapo: Gisela Vartalitis. El/la sottocapo está al mando de una familia. Normalmente suele ser el hijo del don u otro familiar y, en caso de que este muera o lo encarcelen, el subjefe sería el nuevo don. Es quien actualmente administra la fortuna de Adolfo y quien maneja las empresas del longevo legislador. Su pelea será con Alberto junior por manejar la totalidad del poderío y la herencia del clan.


Caporégime: Mario Raúl Merlo y demás intendentes o jefes políticos. Cada caporégime (capitán) dirige un régimen, que es un grupo grande de soldados.


Capodecine: Eduardo Monez Ruiz. El capodecine es el rango después de caporegime y dirige una decina, que es un grupo de diez soldados. Está subordinado al caporegime. Y sí, lo tienen de hijo en el partido.


Avvocato: Lilia Novillo. El/la avocato es quien se encarga de los asuntos legales de la familia, como un acuerdo formal con otra familia o si el Don es encarcelado.


Soldato: María Angélica Torrontegui. El soldato es el rango más bajo que existe en la mafia. La mandan y ella va.


Associato: Los kirchneristas mudados al rodriguezsaaísmo. Para ser parte de la familia debe tenerse un lapso de muchos días en la organización, ya que un Associato es una persona que no es de la familia pero tiene una relación con ella.