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El poggismo dejó al radical Suárez fuera de la lista a concejales

Hasta un mes antes de las elecciones de junio Claudio Poggi aseguraba que solo estaba interesado en la disputa de la gobernación. Pasada la derrota del domingo 16 quedó al descubierto una falacia que era conocida por todos, porque el acuerdo con el sector de Enrique Ponce indicaba que a partir de la aceptación de la candidatura a vicegobernador por parte del actual intendente, el oficialismo municipal sería quien nominaría al sucesor de Ponce. Tácitamente el acuerdo implicaba que Gastón Hissa debía declinar su candidatura a intendente.

Ante la derrota Poggi recalculó el gps y entonces Gastón Hissa blanqueó que la alianza entre Avanzar y Cambiemos nunca evaluó seriamente abandonar la disputa por la intendencia sino que, por el contrario, personajitos de poca monta política como Joaquín Mansilla salieron a acusar que con la nominación de Enrique Picco, Ponce estaba dividiendo a la oposición. La postura de Mansilla es esperpéntica porque a nivel nacional Libres del Sur, luego de acusar al kirchnerismo de los peores delitos, terminaron aliados con Alberto Fernández, mientras que el solitario Mansilla en San Luis es aliado de Macri a pesar de que la semana pasada impulsó una protesta contra Anses.


Hissa, quien hasta la derrota en las PASO utilizaba como propaganda política las obras construidas por Enrique Ponce, esta semana se escondió y se borró del comité de bienvenida que de mala gana recibió a Miguel Ángel Pichetto y Rogelio Frigerio. Incluso Hissa la semana pasada con Alberto Trombetta desconoció a Claudio Poggi como respaldo político para las elecciones de noviembre.


También el Poggismo había asegurado de manera aviesa que nos estaban interesados en la disputa del diputado nacional y que dejarían en manos de la UCR la nominación para ese cargo. Grande fue la sorpresa cuando en la interna el sector de Alejandro Cacace, que llevaba como candidata a Claudia Rocha, fue derrotado por Pipo Rossi. Entonces Cacace y Poggi negociaron con Marcos Peña que Hissa no bajaría la candidatura a intendente y que el macrismo metería por la ventana al derrotado Cacace como candidato a diputado nacional.


Pero la defecación encima de la democracia por parte del, vaya contradicción, “Partido de la Democracia”, no concluyó allí, sino que la pyme de Alejandro Cacace no se conformó con usurparle al sector de Rossi la diputación nacional, sino que además pretendió imponer la reelección como concejal de Javier Suárez, quien para la ocasión se disfrazó de abanderado de los humildes y, de aplaudir la quita de subisidios al transporte por parte del macrismo, pasó a oponerse al aumento del boleto de transpuntano en una maniobra que denota la desesperación política en la que actualmente se encuentra sumido el macrismo de San Luis.


La tentativa de Cacace de imponer la reelección de Suárez generó una nueva pelea interna dentro del radicalismo, donde todos se pelean por ser candidatos. La advertencia recibida por Cacace fue que si la UCR no abría el juego a los demás sectores, estos no apoyarían su postulación como diputado nacional. Es tal la fragilidad política de Cacace, que el actual diputado provincial no tuvo otra alternativa que aceptar la intimación y abandonar la idea de reelegir a Suárez, quien de ahora en más deberá buscar trabajo.


Pero la declinación a la reelección del actual concejal por parte de Alejandro Cacace no significa que el poggismo deje de manejar la UCR por control remoto, sino que –por el contrario- aparecieron en escena los “Hermanos Plastar”, tal como se los conoce a Roberto Pagano y Daniel Lusich, quienes inventaron una consulta interna no vinculante para definir la lista de concejales.


La especulación de los Plastar era que los demás sectores, quienes carecen de capacidad de movilización, iban a recular ante el convite y de ese modo ellos los iban a terminar “corriendo con la vaina”. Sin embargo grande fue la sorpresa de Leco Urquiza cuando al filo del cierre fue a inscribir su postulación para participar de la consulta y se encontró con que la conducción radical no había inscripto ninguna candidatura, actitud que demuestra la intención de Pagano, quien fue asesor de la Municipalidad de Estancia Grande mientras Videla era intendente, y Lusich de dejar desierta la convocatoria para imponer a Lusich como candidato a concejal. Lusich y Pagano en 2017 se afiliaron al PRO, pero luego mediante el uso de la puerta giratoria del radicalismo volvieron a la UCR desde donde gerencian los intereses de Claudio Poggi dentro del partido de los campeones de la democracia.