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Los hermanos Rodríguez Saá ya tienen sus candidatos para intendente en la Ciudad

Alberto y Adolfo Rodríguez Saá presentaron hace horas  la nómina de candidatos que llevará cada uno de sus frentes. Si bien solo el senador nacional, hizo público quien será su candidato, el actual gobernador ya habilitó a los suyos.

Adolfo eligió a Juan Pablo Funes, actual diputado y sin mucho recorrido político estando solo al frente del ministerio de Deportes. Si bien hubo otros pretendientes (Ver apartado: "Los que no fueron") a meterse en la candidatura, el longevo legislador se inclinó por el hijo de una de sus principales aliadas,  la diputada Ivana Bianchi.


El "juampy" dice recorrer la Ciudad diariamente, aunque lo más cercano que se lo vio fue posteando una imagen de las sierras puntanas desde el lujoso barrio de Los Quebrachos, donde reside.

Por el lado del gobernador serán 3 los que fueron habilitados para ser precandidatos y aunque se abrió el juego a otros frentes, solo estos se terminarían imponiendo.

El candidato "natural" del proyecto albertista es el actual ministro Felipe Tomasevich. Empujado más por su poderío económico y manejo de estructura que por su caudal de votos. El mote de "niño rico" y su falta de conocimiento de la Ciudad le juegan en contra.

El otro es Sergio Tamayo, quien se autopostuló a través de placas que compartieron beneficiarios del plan solidario. El actual encargado de los parques y parcelas provinciales ha sido un falso comodín de la gestión albertista, rotando por varias dependencias sin lograr destacarse en ninguna.

Por último, Luis Macagno sería el tercero que estaría en carrera. Más que por mérito propio, el "piri" sería el elegido para ver si se consigue algún apoyo del kirchnerismo porteño y para "molestar" a la oposición. El concejal mantiene hoy una estrecha relación con el gobernador, luego de años de acusarlo por su participación en la penosa carta al dictador Massera durante años.


La postulación de Macagno no cayó bien en la interna albertista, mucho menos en quien es su amigo y competidor, Felipe Tomasevich.


Los que no fueron

En la movida por las candidaturas varios se quedaron afuera o bien mantienen pocas expectativas reales. En el adolfismo, tanto Daniel Sosa como José Luis Dopazo, debieron deponer sus intenciones.

El primero por sus escasos números positivos y falta de apoyo del núcleo duro kirchnerista que arregló con Alberto.


El segundo por el escándalo que suscitó con la denuncia en su contra por violación que le realizó una mujer cercana a la familia Rodríguez Saá. Este hecho no pasó desapercibido y al abogado le pidieron "guardarse" hasta que pase la tormenta.


Por el lado de Alberto también hubo rezagados. Uno es el concejal Roberto Espíndola, quien viene de dos derrotas políticas que le significaron un quiebre en la confianza con el gobernador y su hijo. La "cachetada" que le dio el oficialismo en una editorial del Diario de la República lo dejó expuesto.


En diciembre no pudo mantener la presidencia del Concejo puntano y ahora comienza el año con otra votación en contra. Según se supo, Espíndola negoció en las últimas horas poder ir como candidato, a pesar de negarlo en infinidad de veces ante los medios. Alberto no le cerró la puerta pero le advirtió que no hay recursos para financiar su "intentona". Esto dejó muy lejos de concretarse las aspiraciones del edíl que por estas horas negocia con el kirchnerismo la posibilidad de encontrar fondos a través de llevar como concejales al núcleo duro K en la provincia.


Sonia Abarca fue otra de las que quedó fuera de juego, desde el Ejecutivo no ven fuerza en la candidatura de la puntera. Sus lazos con el adolfismo también la alejaron de sus pretensiones y en el mejor de los casos podría ocupar uno de los lugares como candidata a concejal suplente.