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Las promesas incumplidas de Alberto Rodríguez Saá



Esta nota podría haberse titulado con la frase “Vos sabés que no me acuerdo…”que utilizó Alberto Rodríguez Saá para responder en un reportaje publicado el domingo pasado por un diario porteño.

La misma frase, creemos, sería también la respuesta a todas las promesas incumplidas del actual gobernador, y por eso hemos hecho un conciso ayuda memoria con algunos de sus compromisos fallidos más resonantes:


Ingresó las intendencias a la Federación Argentina de Municipios (F.A.M) pero no aplicó ni la coparticipación debida ni les permite negociar con Nación las obras que necesitan. Como siempre, los pueblos tienen que esperar que a él le den ganas de hacer algo allí y los intendentes no pueden inaugurar obras propias. Las municipalidades siguen siendo meras oficinitas de servicios.


Firmó un convenio con la ciudad de San Luis para realizar mil cuadras de asfalto, y no las completó. Aún no entrega cuatrocientas cuadras pues demostró que el interés en la obra estaba condicionada a cuestiones políticas y no respetó la relación institucional que deben tener los Estados municipal y provincial fuera de los temas electorales. En ese momento llamó a Ponce “un adversario al que hay que imitar como trabaja”. También, durante la firma de aquél convenio se comprometió a que las mil cuadras se harían con luminarias y que se colocaría la fibra óptica para internet y ofreció ayudar en la ampliación del sistema de cloacas donde “falte”. Moraleja: la ciudad está asfaltando con fondos propios.


La prolongación de la avenida Lafinur hacia la Ruta 7. No hace falta repetir explicaciones, el lector ya sabe qué pasó.


Prometió aumentos de hasta 60% en los salarios pero no explicó que los mide sobre básicos paupérrimos y no los incluye en el mismo. Todos los aumentos no suman casi nada a la futura jubilación de los empleados, tampoco mencionó que los sueldos privados de san Luis son de los más bajos del país, y el subempleo, empleo en negro y trabajadores precarizados es enorme. El reparto de planes volvió a demostrar que la famosa desocupación del 1% siempre fue un dibujo estadístico y que la realidad es muy distinta y sobre todo que el pueblo es pobre.


Apenas asumió, envuelto en un aura dialoguista llamó a un encuentro con los docentes privados. Hoy le siguen pidiendo que los reciba ya que los ministerios implicados no responden sobre los temas de salario y presupuesto educativo.


Sigue hablando de paritarias cuando viaja a Buenos aires pero volvió a negárselas a los docentes puntanos. Les mandó a decir que enterarán del aumento cuando haga los anuncios para los empleados públicos. A una semana del comienzo de clases los docentes siguen en la incertidumbre.


Prometió una leche más barata que nunca llegó a las góndolas y productos a bajos precios pero el Mercado Puntano cerró hace unos días a solo 3 meses de inaugurado.


Prometió a los inundados del Norte de la provincia viviendas nuevas. Quines, Luján, San Francisco, San Martín, etc., y solo entregaron casas en Luján. También prometió parques en las costaneras que no se han iniciado.


Al iniciar el segundo año de mandato prometió una nueva ley de viviendas que se tiñó de oportunismo electoral. Miles de personas intentaron inscribirse para ser llamadas a presentar la documentación. Los inscriptos no han recibido ninguna respuesta a su inscripción. Después de las elecciones no hubo más noticias y no se sabe nada de las casas que prometió.


También prometió préstamos para los sectores medios. Nadie vio uno.

Primero fue La Puntana, una locomotora que desapareció y Rodríguez Saá afirma que estaría en Córdoba porque fue tercerizada por el gobierno de Poggi. Ahora promete los “bitrenes” ida y vuelta a La Rioja, y que va a traer La Puntana de regreso. Si con ese intercambio comercial San Luis no despega, no sabemos cuándo lo hará (el lector sabrá interpretar la ironía).


En junio y julio de 2017 en plena campaña los her


manos Rodríguez Saá recorrieron la provincia prometiendo el oro y el moro. Basta con recordar las promesas realizadas al pueblo de Justo Daract: obras para “sus clubes, escuelas, a su anfiteatro de los sueños, que será techado y en ese lugar funcionará una escuela generativa. La terminal se mudará a la isla de servicios que está en la ruta y en el lugar de la vieja harán un museo, un centro cultural, cine, y plaza que será una de las principales atracciones del pueblo.”


Promesas similares escucharon todas las localidades de la provincia y todavía no se tienen noticias de esas obras.


Prometió River- boca y los Rolling Stones y todavía seguimos esperando ..