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La táctica del Alberto para dar de baja por goteo a los planes sociales: PRECARIZACIÓN LABORAL

Hace dos años el gobernador de la Provincia “se enteró” de manera sorpresiva que en la administración pública provincial trabajaban de manera precaria 4000 empleados que ingresaron al Estado en 2004 a partir de la implementación del Plan de Inclusión Social.

En realidad Rodríguez Saá se enteró de que esos 4 mil empleados -quienes paulatinamente a lo largo de casi dos décadas reemplazaron a los empleados de carrera que se jubilaban- preparaban una protesta y entonces pasó a dos mil a la planta de contratados y a los otros dos mil los echó.

La chispa que encendió el reclamo fue la sentencia del Superior Tribunal de Justicia que determinó que el Plan de Inclusión no solo era una solución asistencial a desocupados, sino que revestía relación laboral y entonces les otorgó derechos a esos trabajadores, quienes percibían el 30 por ciento del sueldo de un empleado de planta, sin aportes jubilatorios. En 2015 en el debate televisivo entre Mauricio Macri, Adolfo Rodríguez Saá, Sergio Massa y Nicolás del Caño, ante una pregunta de Del Caño, el Adolfo mintió y dijo que “en San Luis todos los empleados estatales tienen estabilidad laboral”.

Sin embargo, no solo en el Estado provincial trabajaban en 2017 esos 4 mil empleados del Plan de Inclusión, sino también un amplio sistema de contrataciones precarias que incluye becas, pasantías y empleados de Seguridad Comunitaria. En 2017 trabajaban en el Estado provincial casi 12 mil empleados estatales precarios, cifra que se multiplicó exponencialmente cuando los Rodríguez Saá perdieron de manera estrepitosa las PASO y entonces salieron desesperados a comprar votos mediante el reparto de 80 mil planes sociales.

El fallo del STJ determinó que Rodríguez Saá cambiara la denominación del empleo precario y entonces rebautizara al PIS como becas de capacitación, cuando en realidad la capacitación es nula y se repite la imagen de 2004 con ejércitos de desocupados cortando yuyos al costado de las rutas.

El mes pasado El Diario de la República publicó una noticia donde un becario que trabajaba como empleado de maestranza en una escuela agredió a golpes a la directora porque la docente se negó a permitir que el empleado cambiara sus tareas de limpieza por clases de teatro.


El Ministerio de Educación, a raíz de la preocupación de los docentes por el reemplazo de maestros con licencia por becarios, emitió un comunicado donde expresó que los becarios solo estaban autorizados a realizar tareas extracurriculares con los alumnos, pero de ningún modo podían trabajar al frente de las aulas durante el horario de clases.

Este viernes la Ministra de Economía, Natalia Zavala Xacur, desmintió que el Estado Provincial tenga previsto eliminar los planes sociales, pero dejó al descubierto que la estrategia de Rodríguez Saá es ir eliminándolos de a poco mediante el argumento de que los beneficiarios no cumplen con las tareas asignadas. Empleados de Terrazas del Portezuelo hace poco comentaron alarmados acerca de la proliferación en dependencias gubernamentales de personas que cobran sin realizar trabajo alguno.

En las parcelas, donde una legión de desocupados realiza tareas a la intemperie y sin baños, el gobierno se vio obligado a arbitrar dos turnos de 4 horas, porque de lo contrario las herramientas no alcanzan y los beneficiarios no cuentan con espacio para trabajar. También fue noticia el mes pasado un amague de acampe de 1200 beneficiarios de planes sociales, quienes desde octubre de 2017 cobraban sin que les asignaran trabajo. La solución que encontró el gobierno fue enviar un camión cargado con picos y palas y sumar a los campamentistas al grupo que limpia el Parque IV Centenario.

Sin embargo, aún quedan beneficiarios de planes que no prestan ningún servicio y a todos ellos en el Ministerio de Desarrollo Social les han respondido que encuentren ellos una tarea para realizar dentro del Estado y que entonces presenten un proyecto. En marzo de 2018 una fuente del Ministerio de Educación dio a conocer la información de que en escuelas del interior figuran por establecimiento más de 70 becarios asignados para tareas de maestranza.