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La historia detrás de la cuarentena en los Hoteles de Slots


Holliday Inn es la empresa de Marcelo Da Corte, el director de la DGI alfonsinista que en 1999 recibió beneficios de promoción turística por 4 millones de dólares con los que construyó el Hotel Casino Amerian, en Villa Mercedes, luego comprado por Slots Machines.


Da Corte era uno de los que debía controlar la evasión fiscal en el parque industrial; Ricardo Cossio era el otro, el director menemista, también socio en negocios con Adelina Dalessio y los Rodríguez Saá. La empresa Inalpi es la razón social que Green -propiedad del hasta poco tiempo antes inspector de obra del IPVU Carlos Arroyo- usó para construir el Hotel Vista. El tercer beneficiario fue Victorio Américo Gualtieri, quien recibió 4 millones de dólares. El mecanismo consistía en que el Estado Nacional depositaba por adelantado en efectivo el monto equivalente a los impuestos que la empresa iba a pagar durante los próximos 15 años. Eso se llama hacer negocios sin plata a costa del Estado Nacional.


No hay un solo puntano que desde entonces no tenga la certeza de que los hoteles construidos con ese mecanismo eran de los Rodríguez Saá. Gualtieri fue condenado a dos años de prisión, no por este beneficio, sino por uno similar para promoción agropecuaria. Lo que la justicia demostró es que Gualtieri recibió el dinero, pero nunca invirtió un peso. La idea que permanece desde entonces es que esos beneficios fueron obtenidos por los Rodríguez Saá a través de testaferros, quienes luego fueron bien recompensados, tal como ocurrió con Mario Rovella y tantos otros.