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La doble moral de los Rodríguez Saá: neoliberales en Mercedes y kirchneristas en San Luis

Este lunes entró en vigencia el nuevo valor del boleto de colectivos en Villa Mercedes, que de 17 pesos saltó a 20, 75 pesos.

La actitud del gobierno de la provincia respecto a los intendentes oficialistas y opositores vuelve a contrastar de manera notable, porque en la Capital el rodriguezsaaismo en el Concejo Deliberante desplegó toda la liturgia nac&pop para frenar un aumento que apenas llega a cubrir los costos de funcionamiento de la empresa estatal, mientras que en Villa Mercedes los mismos Rodríguez Saá le dejaron vía libre al intendente oficialista Mario Raúl Merlo para de que un solo tirón aumente el costo del pasaje en casi cuatro pesos.


Como siempre, el doble discurso de los Rodríguez Saá se sostiene a través de una estrategia mediática, donde para amortiguar el reclamo por el impacto del aumento en Villa Mercedes y también en el servicio interurbano, El Diario de la República publicó una noticia falsa basada en especulaciones e información desactualizada, que sostiene en potencial que “Transpuntano pediría llevar el boleto a 28,50” y asegura que “La presentación ante el Concejo Deliberante sería esta semana, a menos de un mes de que el cuerpo deliberativo haya autorizado una tarifa de 16 pesos”. Sin embargo consultadas las autoridades de Transpuntano, negaron que exista un nuevo pedido de aumento.


La operación de El Diario entonces está orientada a confundir a los usuarios, porque desde que hace algunos meses los Rodríguez Saá por conveniencia dejaron de ser neoliberales y se transformaron en nacionales y populares, pasaron a acusar de todos los males del país al macrismo del que siguen siendo socios.


En los 90, cuando el Adolfo organizaba en San Luis las reuniones nacionales del Banco Mundial y Adelina Dalesio de Viola oficiaba de lobista para todo tipo de negocios, las empresas de Macri hacían negocios con el gobierno provincial, desde gasoductos y estaciones transformadoras de energía hasta el control de ausentismo en la administración pública.


Durante el kirchnerismo, cuando los Rodríguez Saá se asociaban con cualquiera con tal de echar al gobierno y el Adolfo se manifestaba contra el cobro de retenciones al agro, el negocio político de los Rodríguez Saá apuntó incluso a que el Adolfo fuera el candidato a vicepresidente de Mauricio Macri. Macri y el Adolfo tienen en común la amistad con Carlos Grosso, que opera para ambos.


El macrismo llegó al poder con un discurso anticorrupción, sin embargo negoció con Rovella Carranza la construcción del Metrobus, donde la empresa vinculada a los Rodríguez Saá ofertó en algunos casos cifras que apenas llegan al cincuenta por ciento de las ofertadas por los demás partícipes de la licitación, situación que generó sospechas, más aún cuando Adolfo Rodríguez Saá negoció los votos de los diputados naciones de San Luis en el Concejo de la Magistratura y también para el tratamiento del presupuesto nacional.


El camaleonismo político de los Rodríguez Saá se sostiene por un lado con el reparto discrecional de planes sociales donde la gente no se hace demasiadas preguntas a la hora de votar y por el otro con una escandalosa política de medios pagada con pauta oficial donde el gobierno gasta un millón y medio de pesos por día, de los cuales el 70 por ciento va a parar al Diario de la República y el resto se reparte en medios satélites que se encargan de replicar el discurso oficial.