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La comisión directiva de ATE cortó la calle San Martín

La comisión directiva de ATE efectuó una “movilización” en solidaridad con un empleado municipal que pasó 80 días con licencia psicológica, período que utilizó para la organización de espectáculos y también para la organización de fiestas en un salón clandestino montado en el garaje de su vivienda.

Fernando Gatica, el secretario general de ATE junto a otras 10 personas cortaron calle San Martín e impidieron el normal desenvolvimiento de la atención al público en las oficinas correspondientes a la Secretaría de Servicios Públicos.


Gatica, quien actualmente está sospechado por el incendio intencional de una camioneta Partner con la intención de cobrar el seguro, se montó sobre el reclamo de Jorge Cavallaro para denunciar “despidos masivos en la municipalidad”.


Jorge Cavallaro, el empleado despedido, ingresó a la municipalidad durante la gestión de Carlos Ponce. Con cierta habilidad y con evidentes veleidades de músico, exigía desde hace tiempo a través de Facebook que la intendencia le asignara tareas “acordes a sus capacidades en la Dirección de Prensa o en la Dirección de Cultura”. Sin embargo Cavallaro nunca acreditó conocimientos para ninguna de las dos áreas, salvo algunas imitaciones de dudosa comicidad y también la interpretación de algunos covers de cumbia con los artistas de la Escuela de Música, ocasiones para las que llegaba ataviado con anteojos oscuros, un sombrero de compadrito, pañuelo al cuello y gesto de “los autógrafos solo los firmaré al final de mi actuación”.

Cavallaro pretendió siempre el reconocimiento por “la defensa de la autonomía municipal”, negándose a comprender que es una inmoralidad reclamar privilegios por la natural defensa de los valores democráticos. Molesto porque fue asignado al Corralón Municipal, Cavallaro consiguió el traslado a las oficinas de San Martín y Belgrano, pero de inmediato comenzó a presentar certificados médicos y cuando una funcionaria de Recursos Humanos lo intimó a presentarse a trabajar, a través de Facebook Cavallaro le respondió que estaba operado de un testículo, invitando a la funcionaria a “constatarlo personalmente”.

Gatica, por su parte, rodeado por integrantes de la comisión directiva del gremio y con el apoyo mediático de Federico Capella montó un lamentable espectáculo que deja al descubierto su nula representatividad gremial y una permanente necesidad de figuración, como cuando se presentó a una reunión convocada por Adolfo Rodríguez Saá acompañado por dos delegados gremiales de otra provincia, con la intención de sacar chapa ante los demás gremios, pero el Adolfo los ignoró por completo.