• LPSL

Insólito. Jefe policial afirma que Av. Illia no es vía pública

Ya era vox populi, mucho más que un rumor, que el Jefe de la Policía provincial, Fabricio Portela, no es querido en la fuerza. Pues ahora está ganando puntos para ser reprochado por toda la ciudadanía.

El ex custodio personal de Alberto Rodríguez Saá, erigido por su patrón en jefe policial, afirmó muy suelto de cuerpo al diario (de su patrón, sí) que una persona molida a golpes en el medio de la Avenida Illia no es un problema de vía pública: “La Policía cumple con su función de brindar seguridad en la vía pública” dijo, para luego deslindar su responsabilidad sobre el ataque callejero como “un problema de los boliches”. El ataque filmado, en el medio de la calle, entre personas y patovicas al joven Auderut, no deja lugar a dudas que el hecho ocurrió en la vía pública donde la policía que comanda Portela no estaba ni estuvo en toda esa noche.


Según Portela, la avenida Illia sería, entonces, una especie de continuidad de los bares, boliches, y restós. Si les roban el auto o los chocan o los asaltan en Av. Illia sería responsabilidad de los locales comerciales, no de la policía provincial, según este iluminado que ha puesto el rodriguezsaaísmo de jefe policial.


Estamos asistiendo a la vergüenza mayúscula que es la policía provincial, por presencia cuando abusa de su autoridad y por ausencia cuando debería estar actuando como corresponde: cumpliendo los protocolos para los cuales se les paga con los impuestos de los ciudadanos.


Los dos adolescentes muertos en el lago Potrero de Los Funes por falta de señalización y ausencia total de cuidadores y bañeros que adviertan a vecinos y turistas sobre los peligros del lago, sería culpa de… ¿de quién?. Pensemos como Portela por un instante: ¿sería culpa del Hotel de Potrero?, ¿sería culpa del intendente Daniel Orlando?, ¿de los emprendimientos ubicados a orilla del lago?. El gobierno provincial y sus funcionarios de seguridad se están convirtiendo en campeones del cortonsionismo para eludir sus responsabilidades con la gente, con los municipios, con la vida en general.


La realidad confirma la ausencia policial total en la Illia. Y también confirman, desde Catastro de Rentas provincial hasta Google Maps y el Street View que trajo el Alberto, que la Illia es vía pública, justo donde dice Portela que es su deber trabajar.


Pero no está. Hace meses que ha dejado abandonado el lugar, y cuando aparecen es para molestar pibes y maltratar turistas en vez de controlar que la gente no sea robada, atacada, y que personas como Auderut sean contenidas en vez de ser destruidas a golpes por extraños y patovicas sin ninguna preparación para cuidar espacios con gente.


Si juntamos al juez de faltas Alejandro Ferrari, violador serial de las normativas municipales, con el jefe policial Fabrico Portela, tenemos el caldo de cultivo para cualquier hecho desgraciado en San Luis.


Ferrari que hace la vista gorda y desconoce las actas que la Municipalidad le pone a los locales por incumplir las ordenanzas; y Portela, ausente, dejando que pase cualquier cosa en las calles. Ambos responden al poder provincial. Va quedando claro quiénes son los irresponsables de todas las desgracias que ocurren en cada localidad de la provincia: ausencia del Estado, se llama.


Anomia, no hay ley, se saca la faja de clausura porque un Ferrari se cree por encima de las normativas a cumplir y un jefe policial que prioriza el negocio de las adicionales a poner la seguridad en la calle, exigiendo desde el diario de su patrón que si no le contratan tres policías cada bar, él no pone a nadie. Maravillosa provincia de San Luis, donde alguien es asesinado a golpes en pleno centro, en plena calle, y el jefe policial se pone a hablar de cuántos adicionales quiere que le paguen los boliches.