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Guerra de nervios entre los K y adolfistas en Terrazas Del Portezuelo

Las recientes declaraciones en video de Adolfo y Alberto Rodríguez Saá contradiciéndose mutuamente para definir sus terrenos políticos a disputar (uno el provincial, el otro el nacional)  ha desatado la guerra interna entre los recientes aliados kirchneristas del gobernador y los leales al senador.

Mientras arriba, en los cuarteles del poder, los hermanos están unidos en la estrategia que les conviene, abajo donde las luces no abundan se ha interpretado la no participación de Adolfo en el próximo acto en La Pedrera como una declaración de guerra a los K que Alberto ha albergado con contratos en la Pirámide. “Saben que no son queridos, es más, se los detesta y solo los sostiene que el Alberto necesita esa palanca nacional de los dirigentes del kirchnerismo para ser bendecido como candidato a presidente en 2019. Cuando el Adolfo vuelva a ser gobernador en 2019 no queda un K adentro de Terrazas; y si el Alberto no es elegido candidato todos los K quedarán en Pampa y la vía, es un hecho” confesó a este medio un dirigente adolfista de las bases.

Por otro lado, las declaraciones mediáticas de la puntera Sonia Abarca fogoneando la interna contra Daniel Sosa y los hermanos González Espíndola no hicieron más que dejar clara cuál es su interpretación al mensaje de Adolfo Rodríguez Saá. Los fáciles de influir como esta referente, que también supo participar dentro del kirchnerismo y hoy no se acuerda, ya rechinan los dientes contra los recién llegados.

Los más preocupados son los kirchneristas de segunda línea, una fuente de una agrupación que solo consiguió contratos básicos en el Gobierno confirmó que todos saben que los González Espíndola siempre negociaron con los Rodríguez Saá y que sus contactos nacionales les alcanzan para ser colocados en listas y luego hacer su juego personal para vivir de la política pero los demás dependen de que la alianza de Alberto con sus dirigentes nacionales continúe.

Que Alberto sea candidato presidencial aún está en duda por más que sus operadores hayan aceitado notas en medios nacionales para autoungirse cabeza de lista e inclinar la balanza. Los gobernadores peronistas también tienen muy buen diálogo con todos los demás posibles candidatos: mientras los kirchneristas se inclinan por Agustín Rossi, desde el PJ nacional prefieren a Jorge Capitanich por su perfil conciliador hacia adentro del partido y tienen sus reservas sobre el  puntano y sus advenedizas costumbres. Esta indefinición de la dirigencia nacional ha puesto nerviosos a los aliados albertistas del kirchnerismo en San Luis porque de eso depende su futuro en los cargos de la estructura gubernamental y su supervivencia política en el escenario provincial.