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Estampillas escolares: con la excusa de los chicos sirven de lavado de dinero para los grandes

En tiempos de especulación financiera, las estampillas de ahorro del Gobierno de San Luis se volvieron una opción para multiplicar ganancias rápidas con las corridas del dólar y blanquear dinero de dudoso origen.


Todos los años, desde hace casi una década, el Gobierno de San Luis promociona unas estampillas de ahorro escolar que no solo están dirigidas a los chicos. Los grandes pueden acceder de manera muy fácil y sin declarar origen de los fondos invertidos en la compra de las estampillas lo que las volvió una herramienta para el lavado de dinero de origen dudoso e ilegal.

A pesar de haber sido cuestionado el acceso a cualquier persona sin más que su DNI para la adquisición de estampillas con valor en dólares, el Gobierno de San Luis no ha cambiado en nada su normativa para controlar quiénes pueden comprarlas: desde extranjeros a apoderados y testaferros, cualquiera tiene acceso desde cualquier país sin importar si el dinero viene de un origen ilegal como drogas, trata de persona, negocios no registrados, evasión de impuestos, etc.

El mundo está endureciendo las medidas contra el lavado de dinero pero en San Luis lejos de adecuarse se abrió la puerta a un elemento financiero que permite la especulación y el blanqueo de dineros sin importar si el origen de la inversión es ilegal.

Además permite su adquisición vía internet a través de la página web de las estampillas con solo un documento y el envío de las mismas a cualquier lugar del mundo, incluso paraísos fiscales. Se pueden ceder y se pueden utilizar como modo de pago blanqueando dinero en una simple operación lo que impide cualquier tipo de control.

Tampoco se informa cuáles funcionarios han adquirido estas estampillas que hoy han aumentado su valor por el tipo de cambio que ha alcanzado el dólar. Por ejemplo, alguien que compró 1000 dólares en estampillas a 9 pesos hace tres años, invirtió $9.000 y hoy posee casi $39.000 con el respaldo financiero de bienes de la Provincia que pertenecen a todos los puntanos.

Lo que comenzó y se publicita como una medida para “premiar” la terminalidad escolar secundaria que es cuando los jóvenes pueden acceder a cobrarla, se convirtió en una forma más de timba financiera para adultos.

Otro punto a destacar desde el aspecto de que la herramienta es dirigida a jóvenes, es que desde el Gobierno se está inculcando la especulación en dólares a los estudiantes, esto es, no apoyar el sistema monetario de su país y promover el ahorro en dólares, uno de los grandes males de la Argentina desde que Martínez de Hoz dolarizara la economía durante la última dictadura militar