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Estéban Pringles: "El Estatuto del Empleado Municipal es un piso de derechos, no un techo"

El ex Secretario de Hacienda de la Municipalidad respondió a la actual gestión municipal y dijo que después de 6 meses en el cargo los únicos resultados visibles de Sergio Tamayo son el exterminio de tres árboles preciosos en el centro, dos semanas sin agua en plena pandemia y ahora el avasallamiento de los derechos de los trabajadores municipales. “Todos sabíamos cuál fue siempre la idea de ciudad de los Rodríguez Saá, quienes cada vez que gobernaron se basaron en un modelo de corrupción estructural y mal trato a los vecinos, donde siempre tercerizaron la gestión en empresas de su círculo de allegados, vapuleando los derechos de los empleados municipales. Esto que está haciendo Tamayo es parte de ese mismo libreto”, dijo Esteban Pringles.


  "Tamayo a los pocos meses de asumir justificó la inoperancia y la ausencia de la gestión municipal diciendo que en algunas áreas le faltaba personal y ahora sale a decir que los empleados son muchos y les ataca la estabilidad laboral. Pero no solo eso, sino que además, Tamayo aumentó en un 30 por ciento la planta de funcionarios, como decimos en la calle, llenó la municipalidad de caciques y ahora quiere a echar a un montón de empleados".    "El Estatuto del Empleado Municipal es un piso de derechos, no un techo y fija parámetros de derechos mínimos. Dice claramente que cumplidos los 6 meses, si el empleado no es designado, corresponde de manera directa que sea considerado planta permanente. Además el intendente tiene todas las facultades legales para nombrar empleados en planta permanente, aunque no hayan cumplido los 6 meses y sin que hayan rendido examen. La estabilidad laboral un derecho absoluto contemplado en la Constitución Nacional".   "Es lícito y legítimo reconocer la estabilidad en el cargo de un empleado, ya que se trata de un derecho inalienable, pero para los Rodríguez Saá reconocer derechos es sinónimo de irregularidad, sino miremos el uso extorsivo que históricamente han hecho con el Plan de Inclusión Social, donde miles de puntanos mendigan estabilidad, pero si reclaman los echan".   "Nosotros teníamos una tabla con parámetros objetivos para otorgar la planta, como por ejemplo la antiguedad, el desempeño, cumplimiento, presentismo, conducta, entre otros. Además se contaba con un informe del director y se otorgaba puntaje; de acuerdo a ello, se otorgaba la planta a aquellos empleados que cumplían. Lo mismo con las recategorizaciones, los que tenían exceso de faltas, mala conducta laboral o sumarios por irregularidades, sanciones, no subían de categoría".   "Además, antes de pasar a planta, el empleado cumplía con un ciclo, porque primero pasaba de ayuda económica a contrato, y  de contrato pasaba a planta permanente. Todos sabemos que cuando los contratos deben ser renovados antes de los 6 meses son contratos basura, cuya finalidad es mantener atemorizados a los empleados a partir de la inestabilidad y la incertidumbre, pues ese empleado queda siempre sujeto a la discrecionalidad del intendente".   "Las designaciones del último año no fueron cargos políticos, sino que fue para completar obras que la gente pudo ver cómo se concretaban. Es mentira que hayamos nombrado empleados con menos de 6 meses, precisamente, para no comprometer la gestión próxima. Por ejemplo, en 2011 desde el día que Lemme perdió las elecciones hasta el 7 de dic del 2011, nombró 60 personas".

"También en esto hay que ver la actitud de los gremios, porque una vez cuando la Nación suprimió el beneficio social de un grupo de Ellas Hacen, los matones de ATE se metieron de prepo a la municipalidad e hicieron un escándalo, luego entre dos quisieron parar la salida de los camiones recolectores. Igual que el gremio municipal y UPCN, que siempre antes de las elecciones salían a cacarear barbaridades. Antes si el intendente no anunciaba mejoras salariales en el discurso de apertura le saltaban a la yugular, sin embargo ahora no hubo ningún anuncio de Tamayo, pero nadie dijo nada. Nosotros en 8 años con una administración austera aumentamos siempre por encima de la inflación y nunca dimos menos del 35% de aumento anual”.

“Tamayo creía que venía a una fiesta y que con trabajar dos horas por día alcanzaba, pero como tienen mala gestión de recursos y no van a pelear  la coparticipación porque tienen miedo que el gobernador los rete, ahora usan a los empleados como carne de cañón e inventan cualquier excusa para reducirles los sueldos. Con la excusa de la pandemia hay un montón de empleados a los que les han descontado días, les han bajado de categoría y les han sacado el adicional por riesgo y tareas insalubres, que representa un 30 por ciento del sueldo".