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Emotivo discurso de Enrique Ponce en el inicio de Sesiones Ordinarias del Concejo Deliberante

En la mañana del viernes, el Intendente Enrique Ponce dio su octavo y último discurso de inicio de Sesiones Ordinaras del Concejo Deliberante. Por primera el evento se trasladó al Centro Cultural José La Vía, icono de la gestión de Ponce.

El Intendente  estuvo acompañado  por su familia y más de un centenar de militantes que solo dejaron de cantar cuando el Jefe Comunal recitó su discurso.


El discurso fue un racconto interminable de obras y acciones que desarrolló como cabeza de la Comuna desde el 10 de diciembre de 2011 a la actualidad. En el final, dedicó unas emotivas palabras a todos los que lo acompañaron en este tiempo.


Con la voz partida agradeció a su familia, municipales y militantes que trabajaron en cada una de las gestiones y que permitieron plasmar todos los proyectos que Ponce embarcó en este tiempo.

También agradeció al pueblo de San Luis al que reconoció como “noble, sacrificado, pujante y leal” y los convocó a observar la ciudad con una “mirada limpia, sin prisa y sin prejuicios” para dimensionar  la magnitud del cambio.


Quizá el punto más emotivo fue cuando Ponce detalló como imaginaba su último día como Intendente y dijo que “Más allá de contar con muchas obras y acciones para enorgullecerme y otras tantas para reprocharme por no haber logrado concretar, lo único, importante y verdadero que me llevaré como intimo galardón, será la paz y tranquilidad espiritual, de saber que ése día, luego de las formalidades correspondientes, regresaré, como el más común de los vecino, caminando, a la misma casa, mi única casa, de la que salí aquella mañana del 10 de diciembre de 2011”.


Fue el último discurso de Ponce frente a concejales y nos deja la siguiente conclusión. Se va un Intendente que llegó con lo justo, que revalidó el cargo holgadamente y que después de este tiempo alcanza niveles de imagen positiva altísimos. Sería bueno que en algún momento este dirigente que pierde la Ciudad lo gane la Provincia.


Final del discurso

No quiero finalizar este mensaje, sin saludar, reconocer y agradecer a mi esposa e hijos, a mi madre y a mi hermano, como así también a todos los actores que, desde el lugar que en la comunidad les tocó ocupar, se han convertido en los verdaderos “hacedores” de la ciudad que ayer soñamos y que hoy tenemos.

Reconozco y Agradezco; la infatigable labor de todo el personal que ha compuesto la planta de agentes municipales, quienes siempre y en todo momento han demostrado su inclaudicable compromiso con la ciudad y sus vecinos.

Reconozco y Agradezco; el compromiso, la voluntad, el apoyo y el control de las 185 asociaciones vecinales, que, desde la regularización y la organización comunitaria, llevan a cabo diariamente y con entusiasmo envidiable, sus nobles tareas en cada uno de los barrios de nuestro San Luis.

Reconozco y Agradezco; a todo el equipo de personas que me acompañaron en este paso por la vida y la historia de la ciudad de San Luis; ellos han sido mi soporte constante y, ha sido su convicción de equipo lo que nos permitió avanzar sin descanso y sin apartarnos del objetivo propuesto.

Encabezar una gestión gubernamental, resulta placentero y gratificante cuando se trabaja con convicción, con empeño, con esfuerzo, pero más lo es, cuando se cuenta con el apoyo de los trabajadores municipales, de las organizaciones vecinales y cuando se logra la conformación de un equipo de trabajo sin fisuras en cuanto al horizonte fijado.

Sólo en estas condiciones, es cuando realmente podemos dejar de hablar de sueños, para hablar de realidades!

Esto es lo que permite diferenciar un auténtico y verdadero proyecto de Ciudad, de una mera ilusión electoral.

Por sobre todo, Reconozco y Agradezco; al pueblo de la ciudad de San Luis, a MI querido pueblo puntano, que a lo largo de estos casi ocho años, ha ratificado una vez más, su bien ganada reputación de pueblo noble, sacrificado, pujante y leal!


Puntanas y Puntanos:

No tengan dudas de que esa nobleza, ese sacrificio, esa pujanza y esa lealtad, han sido mi brújula a lo largo de estos años que he tenido el alto honor de ser “su” Intendente.

Ustedes, y solo ustedes han sido mi combustible para no declinar en la acción y trabajar sin descanso hasta el último día en que, bajo mi responsabilidad se encuentre el futuro de la Ciudad.

Por ustedes, con ustedes y para ustedes, hemos dispuesto un rumbo, hemos fijado un destino; por eso, aunque nos queden desafíos por superar, y aunque debamos seguir trabajando por San Luis todos los días, me gustaría que, en esta fecha tan significativa, podamos tomarnos, aunque sea un momento para analizar, con objetividad, con equidad y con justicia, todo lo que juntos hemos conquistado.

Los invito, simplemente a caminar por las calles de nuestro San Luis para ver cómo se ha transformado.

Quien ha conocido nuestras calles, nuestras plazas, nuestros paseos y nuestros barrios no albergará duda alguna sobre la magnitud del cambio.

Los invito a que juntos, nos tomemos un momento para observar a nuestro alrededor, con la mirada limpia, sin prisa y sin prejuicios, y así podremos valorar todo lo que, con esfuerzo, con tesón y con ilusión, hemos ido construyendo a lo largo de estos últimos años.

Los he invitado simplemente a mirar; ¡pero pretendo convocarlos a más! …a mirar desde el alma, a mirar con el corazón!

¡A mirar a esos hermanos que aún sufren la inequidad, a los que trabajan sin descanso, a los que ayudan, a los que no se rinden y, solo así podremos “ver” hecha realidad nuestra anhelada ciudad, ¡la San Luis de la familia, ¡la San Luis de los amigos, ¡la San Luis del arte, ¡la San Luis de la cultura, la San Luis de los vecinos amables, sonrientes, felices… “veamos juntos” la San Luis de la equidad!


Vecinas y Vecinos:

Tenemos sobrados motivos para creer en nuestro San Luis, para encarar el futuro con optimismo y para animarnos a avanzar sin miedos.

¡Tenemos en nuestras manos, la posibilidad de seguir haciendo todos los días una ciudad cada vez más justa, más equitativa, más igualitaria!

Tenemos un proyecto de ciudad común, que nos une, nos decide, nos empuja; y el orgullo de pertenecer a ella nos hará imparables.

¡Sigamos trabajando juntos, todos los días, sin descanso, cuidemos, protejamos, conservemos lo que hemos conseguido…y vayamos por más!


QUERIDO PUEBLO DE SAN LUIS:

El próximo 10 de diciembre finalizará el mandato que ustedes me dieron en el año 2011 y renovaron en 2015.

He imaginado de diversas formas como será ese día, y hoy quiero compartir con ustedes mi conclusión.

Más allá de contar con muchas obras y acciones para enorgullecerme y otras tantas para reprocharme por no haber logrado concretar, lo único, importante y verdadero que me llevaré como intimo galardón, será la paz y tranquilidad espiritual, de saber que ése día, luego de las formalidades correspondientes, regresaré…, como el más común de los vecinos…, caminando…, a la misma casa, …mi única casa, de la que salí aquella mañana del 10 de diciembre de 2011!!!.

Éste, es mi último mensaje ante la sala de representantes, pero en modo alguno es una despedida de los vecinos y vecinas de mi ciudad, ya que hasta el día 10 de diciembre de 2019, continuaré trabajando, tal como lo he hecho durante estos últimos ochenta y siete meses, por ustedes, para ustedes y CON ustedes!

Señores concejales de la ciudad de San Luis; agradezco su presencia en este acto y hago extensivo el reconocimiento a los 36 concejales que han pasado por el recinto de la Democracia durante mi gestión como Intendente, los convoco a continuar trabajando por la ciudad y su gente