Buscar

El Tribunal Electoral Municipal invocó “carácter alimentario” y se asignó una remuneración ilegal

En ausencia de Juan Domingo Cabrera,  Alejandro Ferrari y Martha Raquel Corvalán fijaron “haberes por doble tarea” para los miembros del Tribunal Electoral Municipal por el equivalente al 40 por ciento del sueldo que perciben en sus respectivos cargos. Si bien Corvalán avaló la petición de Ferrari –tal vez con un poco de vergüenza ajena- pidió quedar excluida del cobro de la inmoral suma de dinero reconociendo que la tarea que desarrollan “es una carga pública”.

El dislate acordado entre Ferrari y Corvalán con la anuencia de Patricio Pastor pone al descubierto la raíz del reclamo efectuado a fines de la semana pasada, cuando la ministra del Superior Tribunal y el Juez de Faltas convocaron a conferencia de prensa para decir que por culpa de la municipalidad el Tribunal Electoral no contaba con los fondos para la realización de las elecciones.  


Cabrera fue excluido de las decisiones luego de que –de manera intempestiva- Corvalán, con el argumento de que el presidente del Concejo había maltratado al resto de los vocales, decidió violentar la puerta de la oficina y mudar la documentación al edificio del Superior Tribunal.


La resolución rosqueada entre Corvalán y Ferrari -digna de quedar en los archivos de la vergüenza- argumenta “estricto carácter alimentario” y ante la aparente omisión de quienes elaboraron la legislación que determina el funcionamiento del Tribunal Electoral, Corvalán y Ferrari decidieron subsanar ese “olvido” fijándose ellos mismos haberes que la Ordenanza no establece, precisamente, por tratarse de una carga pública.