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El Superville le patrocina la campaña a Sergio Tamayo

El Banco Superville anunció el inicio de un concurso de arte urbano para pintar la pista de skate del Parque de las Naciones, certamen en el que repartirá casi 400 mil pesos en premios. La iniciativa marketinera, con apariencia noble y participativa, esconde detrás la intención del gobierno provincial de proyectar la apachurrada figura del Secretario de Urbanismo y Parques, Sergio Tamayo, como candidato a intendente de la Ciudad.

El Banco Superville, actual agente financiero de la provincia, se encuentra en una puja con el Banco Nación, entidad que a principio de 2019 presentó una mejor oferta para quedarse con el negocio que el Superville explotó desde la sospechosa privatización del Banco Provincia dispuesta por el Adolfo en 1996.


En 1996 el Banco Provincia fue retirado del clearing bancario y estuvo 50 días sin operar debido a un virtual estado de quiebra, situación ocasionada por el otorgamiento sistemático de créditos incobrables a punteros políticos, entre los que se destacaban de manera reiterada la actual ministra del Superior Tribunal, Lilia Novillo; el ex presidente del Diario de la República, Víctor Hugo Hissa, como así también Infra, Vimeco, Metalcivin y Súbitas, todas constructoras armadas por el adolfismo para quedarse con el negocio de la obra pública sin llamar a licitación.


Luego de vaciar por completo las arcas del Banco Provincia, el Adolfo suscribió un crédito de 50 millones de dólares otorgado por un fondo fiduciario integrado por el Banco Mundial, el BID y el Estado Nacional, para - luego del fracaso de dos procesos licitatorios- entregar el agente financiero provincial a la pequeña financiera mendocina Exprinter, propiedad de la familia Supervielle, entidad que ya por esos años estaba sospechada de participar en maniobras de lavado de dinero.


El privatizado Banco Provincia se llamó Banco Banex y de las constantes pérdidas multimillonarias pasó de manera mágica a producir suculentas ganancias. Diputados opositores aseguraron entonces que el mecanismo de privatización usado por el Adolfo fue el mismo que utilizó para quedarse con la explotación de la empresa provincial de distribución de energía, a la que dos años antes había puesto en manos de un fondo de inversión desconocido con sede en las Islas Caimán.


Tanto en el directorio del Banex como así también en la ex Seslep reconvertida en Edesal apareció el nombre de Luis Amitrano, uno de los ministros de Economía del Adolfo denunciados en 1990 “por enriquecimiento ilícito generalizado” y también uno de los presidentes del directorio del Banco Provincia que llevaron la entidad a la quiebra.


Luego de las elecciones legislativas de 2017 la situación entre el Alberto y el Adolfo se tensó a raíz de la disputa entre Gisella Vartalitis y los hijos del actual gobernador, situación que habría puesto al Superville en una situación de fragilidad contractual que podría significar incluso la pérdida de la condición de agente financiero provincial, razón por la que el banco atribuido al Adolfo habría decidido empatizar con el gobierno a través de un armisticio de bajo costo y convocar entonces el concurso para pintar la pista de skate.