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El servicio de inteligencia paralelo luego del fracaso de la zona franca


El 6 de enero de 1997, una semana antes de la puesta en funcionamiento de la zona franca de Justo Daract, el diario Clarín alertó acerca de que los verdaderos alcances del emprendimiento eran bastante menores a los que los Rodríguez Saá pretendían vender como la solución a todos los males tanto de la localidad como del resto de la provincia.


Desde el secuestro de Adolfo Rodríguez Saá y desde antes también, ante la falta de una oposición seria, el gobierno tomó como enemigo al periodismo al que acusaba de todas las denuncias que arreciaban contra la familia gobernante como así también contra su entorno de funcionarios y allegados.

Seis meses antes, en mayo de 1996 con motivo de la Cumbre de Presidentes del Mercosur, la prensa había denunciado que Rodríguez Saá había gastado una cifra escandalosa en la refacción de su despacho y en particular en la refacción del baño. Fue entonces que el Diario de la República utilizó uno de los cuadritos grises que destinada a denostar adversarios (también a funcionarios caídos en desgracia) para rigorear al periodista Oscar Flores acusándolo de inventar notas contra el gobierno.

Pero el 1 agosto de 1997, durante una visita de Adolfo Rodríguez Saá a Justo Daract, se produjo un punto de inflexión en la relación del gobierno con la prensa que puso en alerta a medios nacionales e internacionales. Rodríguez Saá ese día tenía previsto asistir a un acto pero en el ingreso a la localidad un grupo de vecinos se autoconvocó para protestar por las promesas incumplidas del gobernador sin que la policía tuviera tiempo de avisarle al Adolfo. Cuando Rodríguez Saá se aproximaba al ingreso al pueblo, los manifestantes le cerraron el paso al lujoso Rover negro en el que se conducía el Adolfo y le hicieron ver los carteles que pedían por médicos para el hospital como así también le recordaban los puestos de trabajo prometidos. Rodríguez Saá lejos de pararse a dialogar, aceleró el auto y golpeó a dos mujeres embarazadas, imagen que recorrió el mundo porque en ese momento se encontraba en el lugar Alejandro Costanzo, el corresponsal para Cuyo de de Canal 13 y TN.

Costanzo un periodista nacido en San Luis, hasta entonces había ejercido la profesión sin mayores sobresaltos que el resto de los trabajadores de prensa, pero a partir de ese momento y a causa de las amenazas recibidas incluso del jefe de policía, Pedro Risma, es que Costanzo decidió mudarse a vivir a Mendoza. Risma acusó a Costanzo de ser el organizador de la manifestación y de tener preparada incluso la conexión de coaxil para transmitir en directo el acontecimiento.

Pero lo que Risma no sabía es que a causa de la imprevisión de la policía su puesto también quedaría en entredicho cuando el Adolfo en persona a los pocos días decidiera organizar un servicio paralelo de informaciones integrado por jóvenes de Justo Daract y de las localidades adversas al gobierno, quienes tenían como función específica comunicarle al gobernador de cualquier movida o manifestación de protesta.

La existencia de este servicio de inteligencia paralelo quedó al descubierto cuando uno de esos jóvenes de Justo Daract fue señalado por el asesinato de un adolescente de 14 años, cuyo cuerpo apareció en el fondo de la casa del acusado. Acorralado por la pesquisa policial, el muchacho huyó de Justo Daract y buscó refugio en la casa que Rodríguez Saá poseía en la calle Mitre, conocida como “la casita del perdón”. Como ese grupo de inteligencia reportaba directamente al gobernador, el joven supuso que entonces el Adolfo lo iba a proteger. Sin embargo el fugitivo solo pudo llegar hasta la casilla de guardia, donde según declaría después en una entrevista concedida en la cárcel, le aconsejaron hospedarse en un pequeño hotel ubicado frente a la mansión para luego entregarse a la justicia al día siguiente. Una vez condenado por el homicidio, probablemente agotadas las posibilidades de negociación con el gobierno, el acusado concedió una entrevista a dos periodistas y allí relató la historia del servicio de informaciones armado por el Adolfo para neutralizar las protestas sociales.