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El saaísmo se opone a la boleta única de papel porque terminaría con sus mañas electorales

La Boleta única de papel es el sistema más utilizado en países del primer mundo. Desde 2011 Santa Fe abandonó las boletas partidarias e implementó, por primera vez en la Argentina, la boleta única de papel, con reconocido éxito.

Ahora, el Intendente de la ciudad de San Luis, Enrique Ponce, decidió que la capital puntana adopte este sistema avalado en todo el mundo por su transparencia, economía y eficacia.


Los Rodríguez Saá se oponen porque el sistema destruiría sus mañanas electorales: robo de boletas de los demás partidos en el cuarto oscuro; partidos minoritarios opositores sin suficientes boletas, fiscales o capacidad logística para reponer boletas en las mesas; negocio de la imprenta Payné de propiedad de los hermanos Rodríguez Saá que imprime las boletas de la mayoría de los partidos; imposibilidad de hacer fraude electoral y recusar votos de opositores.


¿Cómo se usa? En la boleta única de papel están todos los candidatos que compiten por un mismo cargo. Pueden incluir todas las categorías en una sola boleta o una boleta para cada una de las categorías.


A esa boleta la imprime el Estado (Nacional, Provincial o Municipal), que diseña, imprime y distribuye la boleta en vez de que hagan todo eso los partidos como es en el sistema actual.


Según Oscar Blanco, Director de Reforma Política y Constitucional de Santa Fe, “esto termina con el negocio de la impresión de boletas y garantiza no sólo que todas las candidaturas estén disponibles para los votantes, lo que asegura equidad en la competencia, sino que todos los partidos y los frentes tengan un espacio y visibilidad equivalentes, asegurándose un trato igualitario en los espacios asignados. Se acaba con la práctica de robar u ocultar boletas en el cuarto oscuro, ya que es el presidente de mesa el encargado de entregar una boleta a cada elector. Se garantiza al votante autonomía: encontrará todas las alternativas electorales y los candidatos sabrán que su opción estará disponible para todos los ciudadanos: se asegura de manera igualitaria el derecho constitucional a elegir y ser elegido. La boleta única, por fin, ataca prácticas clientelares y elimina la posibilidad de distribuir boletas falsas o adulteradas de los adversarios para perjudicarlos”.


Por todo eso se opone el rodriguezsaaísmo y da más razones para avanzar con la transparencia electoral que está impulsando la ciudad de San Luis.