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El PJ nacional ya no tiene en cuenta a Alberto para precandidato a presidente

Parece que dentro del Partido Justicialista nacional, el gobernador de San Luis se está quedando sin aliados.

La semana pasada el kirchnerista Carlos Zannini dijo en un encuentro en el barrio porteño de Monserrat que había hablado con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner: “le dije a Cristina ‘dejate de joder con eso de no ser obstáculo para la unidad del PJ. Hablemos en serio, sos la única que tiene votos. Así que andá pensando en que tenés que ser candidata”.

No solo Zannini arriesga nombres, otros dirigentes se anotaron para esta compulsa electoral en 2019 en la que están además Urtubey, Massa, Rossi, De la Sota y el senador Pichetto, incluso dicen los rumores de pasillo que Scioli quiere la revancha y participaría en caso de haber internas para la candidatura a presidente. Pero nadie menciona a Alberto Rodríguez Saá.

La razón del ninguneo está dada por el doble juego que realizan Alberto y Adolfo. Ha caído muy mal en el pejotismo nacional el acercamiento del senador Adolfo Rodríguez Saá al gobierno nacional. El apoyo del Adolfo al veto del proyecto para retrotraer las tarifas energéticas sumió a su hermano, el gobernador, en un área gris donde nadie lo tiene en cuenta por poco fiable. Las sospechas que siempre han tenido sobre los hermanos vuelven a tomar cuerpo, nunca inspiraron confianza y ahora caen otra vez en jugar a dos puntas.

La interna por las candidaturas comenzó a parecerse a una crisis de nervios luego de los resultados de la última encuesta de Gustavo Córdoba y Asociados que da a Cristina Fernández de Kirchner recuperando imagen positiva.

Todos los que se estaban probando el traje para ocupar el sillón de la Rosada están esperando que Cristina de una señal de qué va a hacer. Alberto Rodríguez Saá está entre los que han desensillado hasta que aclare, ya no recorre provincias visitando gobernadores para lograr apoyos dentro del PJ y se conforma con ir todas las semanas a alguna radio de Capital Federal ¿pretenderá volver a postularse como legislador porteño?, ya sabemos que el hombre cambia de procedencia como de ropa interior según le convenga a su agenda electoral y canta “no soy de aquí, ni soy de allá”.

Por el momento la estrategia de la conductora de Unidad Ciudadana, Cristina Kirchner, es no decir nada, no hacer declaraciones, no alimentar ninguna interna y ni siquiera opinar sobre lo que hace el gobierno nacional, tal vez siguiendo la máxima de Perón que dice “yo no haré nada, todo lo harán mis enemigos”.

Los demás candidatos evalúan encuestas y movimientos. El más entusiasta es Agustín Rossi, la visibilidad que le da la Cámara de Diputados es un trampolín político importante que Rossi sabe utilizar y no falta a ninguna marcha y convocatoria. Ayer se lo vio en la 9 de Julio en la marcha contra el FMI y recorre las provincias durante la semana, actividad que manifiesta en sus redes sociales.

Pichetto espera su turno ahora en Senadores donde se tratará la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y en la cual liderará el sector que quiere aprobarla. Esta posición liberal en el sentido de los derechos individuales le ayuda a mejorar su imagen de peronista conservador y se aleja del prototipo del viejo PJ católico ultraconservador donde está, por ejemplo, Adolfo Rodríguez Saá.

Alberto estaría perdiendo el apoyo de sus gobernadores amigos. Los que se reunieron con él, hoy están en el ala de Pichetto y Urtubey apoyándolos como posibles candidatos del “peronismo dialoguista”: es el caso del gobernador de San Juan , Sergio Uñac; el gobernador de Tucumán y ex ministro de Alberto, Juan Luis Manzur; el gobernador de Córdoba Schiaretti y De La Sota.

Otra vez se aleja el sueño dorado de la presidencia del país por las urnas para los hermanos puntanos.