• LPSL

El paso de Tamayo por la función pública

El reciente candidato a intendente por el saaísmo, ha tenido a lo largo de los años un paso más que intrascendente por los distintos cargos que ocupó en el gabinete. A lo largo del camino, hay una característica común, no hizo la diferencia en ningún espacio.

Incluso hubo sectores en los que no tuvo un paso exitoso, sino que generó más necesidades de las que encontró al asumir.


Tal es el caso de su fugaz paso por el ministerio de Desarrollo Social, donde su gestión fue de las más criticadas en los últimos años. Fue el encargado de echar a los primeros beneficiarios del plan solidario y de sacarlos de los establecimientos públicos para mandarlos a las parcelas.


Esta “normalización”, como él mismo definió, fue nada más y nada menos que la primera ola de despidos, luego de las elecciones del 2017. Su mala administración generó diversos problemas a la hora de los pagos.


Otro de los cargos que se le conoce es del jefe del programa “Mosca de los frutos”. Una dependencia más que intrascendente que funciona de máquina recaudadora del Ejecutivo.


Su llegada a Turismo no fue la excepción a la regla. Hasta ahora, su gestión solo se limitó a inauguraciones de obras innecesarias y sin sentido. Como la réplica de las Salinas en el Parque de las Naciones, en las que el Estado puntano gastó millones.