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El gobierno gastará 7,5 millones en reparar una “generativa” cuando hay escuelas públicas en peligro

Semanas atrás los padres del colegio N° 28 “René Favaloro” del Bario Eva Perón viralizaron imágenes del estado del edificio donde tuvieron que evacuar los alumnos de un aula por peligro de derrumbe.

Hoy, la agencia de noticias del gobierno provincial anuncia que gastará 7,5 millones en refaccionar el ex Hogar de Niños donde funcionan dos escuelas del tipo “generativas” que atienden en total 186 alumnos. No hay noticias sobre fondos para reparar la escuela Favaloro del Eva Perón.

El ministro de Obras Públicas, Felipe Tomasevich le firmó un contrato de obras por 7 millones y medio de pesos a una constructora para reparar la sede de un par de escuelas generativas. EL ministro no ha anunciado ni firmado contratos para la reparación de las escuelas públicas donde los padres han realizado denuncias por el mal estado edilicio que hace correr riesgos a los alumnos.

Es llamativo que el ministro Tomasevich que tiene interés en postularse como candidato a intendente por la capital puntana esté desatendiendo completamente las necesidades de infraestructura de las escuelas donde estudian miles de chicos de San Luis.

También se anunció esta semana la creación de “secundarios generativos” en escuelas del interior provincial mientras hay escuelas públicas con el secundario solo hasta tercer año porque el gobierno no construye las dos aulas que hacen falta en los edificios escolares para que puedan tener terminalidad secundaria completa.

Otro detalle muy importante de estos “secundarios generativos” es que el título, al igual que las primarias generativas, no tiene validez nacional porque no respeta el sistema educativo que avala el Ministerio de Educación de la Nación. Para ello el Gobierno provincial creó una jugarreta: a la generativa pueden ir a partir de tercer grado luego de que docentes de la escuela pública ya alfabetizaron a los niños, y las secundarias generativas solo llegan a tercer año: el alumno debe volver a la escuela tradicional sin haber tenido ninguno de los contenidos formales para poder terminar el secundario y que su título tenga validez nacional.

¿Qué son las “escuelas generativas”?

Amparadas por un enorme andamiaje publicitario que informa poco y nada, el Gobierno de Alberto Rodríguez Saá no otorga datos precisos a los padres sobre la situación de los títulos de las generativas, ni que muchos de los docentes de esta modalidad educativa capricho del gobernador no han hecho la carrera docente sino que tienen “títulos habilitantes” para las materias que dan. Por ejemplo, si una generativa tiene un taller de visuales, el docente puede ser alguien que realizó un curso de video pero que no tiene estudios pedagógicos ni de grado universitario formal.

Desde que el Gobierno provincial impulsó esta modalidad educativa que no tiene marco teórico ni pedagógico conocido ni formación especializada de docentes, le quitó la mitad de los fondos al mantenimiento de las escuelas públicas que cumplen con las normativas nacionales y le dio un primer empujón cuando derivó 500 millones de pesos al ministerio que ocupaba la ex ministra Natalia Spinuzza para crear las generativas en sedes no propicias para atender niños: clubes, sedes de gremios, etc.

Los problemas edilicios que padecen hoy las escuelas públicas de San Luis no tienen solución todavía por la decisión política de Alberto Rodríguez Saá de quitarles fondos para mantenimiento para destinarlo a su aventura educativa sui generis.

La precarización del docente como trabajador de carrera.

Desde los gremios docentes han advertido lo que significan las generativas para la educación de niños y jóvenes y como método de precarización laboral docente. En reuniones con la anterior ministra, los docentes sostuvieron que el Estado provincial le quita fondos a las escuelas públicas las deja venirse abajo para causar falencias en el sistema educativo tradicional y con esa excusa promover su modelo alternativo que precariza los contenidos educativos y la situación laboral de quiénes trabajan.

Los docentes y padres que se preocupan por el futuro de sus hijos ven con preocupación la modalidad educativa de las generativas: no hay contenidos formales ni ciencias de las llamadas “duras” que promueven el pensamiento científico, enseñan a entender procesos y cómo obtener resultados que es lo mínimo que se necesita para luego seguir una carrera universitaria o conseguir un empleo y entender el concepto de estructura laboral.

Desde un limbo un tanto mentiroso, Alberto Rodríguez Saá dice que las generativas generan “libertad” para aprender lo que los alumnos quieran cuando quieran. Esa supuesta libertad no transmite a los alumnos que la sociedad se maneja con normas y límites, dos cosas que son bastante rígidas en las propias empresas de la familia gobernante ¿Cómo harán cuando los egresados de las generativas le pidan empleo en alguna de sus empresas y no sepan respetar el clima laboral porque les enseñaron a hacer las cosas que solo tienen ganas de hacer y cuando tengan ganas de hacerlas? ¿serán tan liberales sus gerentes?.

 “Si vamos a una institución donde nos dicen que no importa cumplir un horario, donde se estudia de acuerdo a las ganas del alumno, donde los exámenes plantean libertad evaluativa; ¿Cómo se insertará ese chico en la sociedad?” preguntaron desde los gremios docentes, “¿cómo hará ese alumno en la universidad o el trabajo? ¿Se quedará sentado en un puf?.

En aquel momento Spinuzza, y ahora Calderón, no pudieron dar respuestas de los resultados que se obtienen con las generativas para apoyar el desarrollo de sujeto que viven en una sociedad. No tienen las respuestas porque es un experimento; no es un plan educativo estudiado, desarrollado y pensado desde lo psicológico, pedagógico y educativo; están experimentando con los chicos. No tienen un libro o un paper académico que avale resultados del modelo de las generativas simplemente porque no existe, es un invento provincial, un “a ver qué sale de esto” donde los conejos de indias son personas, niños y jóvenes.

Entre las críticas al sistema de las generativas como camino para la precarización laboral docente está el de que no hay un presupuesto ordenado: le dan cierta cantidad de dinero a cada sede y esta la administra como quiere, lo que permite que privados sin ninguna relación con la educación manejen fondos públicos sin control.

Como los docentes pueden ser cualquier persona que presente algún aval en algún área, los contratos los da la Universidad de La Punta que no puede otorgar licenciaturas porque sus carreras no están avaladas a nivel nacional por la CONEAU y sus títulos intermedios (tecnicaturas) son solo provinciales, no tienen validez nacional. Es entonces la ULP la que reemplaza al Ministerio de Educación. Los docentes de las generativas no son empleados del Ministerio como ocurre con los maestro y profesores de las escuelas públicas.

Desde hace años hay escuelas que necesitan se cubran cargos y el gobierno no hace los nombramientos, pero ha destinado millones de pesos a contratar a personas sin formación docente para “dar clase” en las escuelas generativas. De esta manera no hay un docente de carrera sino una persona con un contrato con la ULP, un contrato que puede acabarse en cualquier momento, dando clases a los chicos.

Ese “docente” de la generativa no tiene derechos ni obligaciones como los educadores de la escuela pública, primero porque no necesita ser docente recibido, no tiene carrera docente, no debe presentar su puntaje anual, no está sometido a evaluación por el Ministerio como los docentes de la escuela pública. No puede reclamar derechos laborales, no pertenece a ningún gremio docente ni tiene sindicato que defienda sus derechos porque tampoco es un docente privado.

Los gremios saben que las generativas son una acción para derribar el Estatuto Docente en la provincia de San Luis. ASDE fue uno de los primeros gremios en poner la alerta sobre este nuevo sistema, el gremio considera “injusta la modalidad de nombramiento y contratación, con la consiguiente precarización laboral de los docentes y escasas garantías educativas en una modalidad que, siendo experimental, consideramos debiera aplicarse en forma paulatina y en un reducido número de estudiantes. Se considera también discriminatorio el disímil reparto de recursos”.

 ASDE alertó que “los niños y jóvenes en edad escolar deben ser integrados en las escuelas públicas de gestión estatal porque la educación formal es obligatoria, inclusiva e integradora”, dice el comunicado. Bienvenidas las formas alternativas complementarias que no comprometan la formación mínima establecida. Exigimos la no implementación de las mismas como modalidad sustitutiva de la educación formal, por resultar lesivo a los derechos de los niños y jóvenes, especialmente los pertenecientes a los sectores sociales más vulnerables”.

Además en un comunicado concretaron una lista de puntos de los por qué el “no a las generativas”:

*Porque no aseguran contenidos mínimos obligatorios

*Porque no hay control de títulos para el personal.

*Porque atropellan la carrera docente

*Porque precarizan a los trabajadores

*Porque su certificación de estudios no es nacional

*Porque fracturan la trayectoria escolar: sólo reciben alumnos ya alfabetizados –después de tercer grado primario-y preven el egreso antes de finalizar el secundario –después de tercer año-

*Porque contemplan un docente multifuncional para todos los niveles y áreas en desmedro de la profesionalidad y excelencia a la que nuestros niños y jóvenes tienen derecho.

*Porque tercerizan  la educación, responsabilidad indelegable del estado, en personal no docente

Hoy, con la noticia de que más millones se destinarán a las cuestionadas generativas mientras no se atienden las necesidades de las escuelas legales y formales, podemos afirmar que asiste la razón a los docentes que dicen que las innovaciones educativas deben darse en el marco de las escuelas públicas luego de que esos programas han sido exhaustivamente estudiados antes de implementarse.

El experimento de Rodríguez Saá con la Educación de los chicos de la provincia está creado desde una irresponsabilidad tal que es comparable con el infantilismo y absoluta inmadurez de un ministro que envía videos privados escandalosos.

A juzgar por las decisiones que toma el gobierno y su gabinete, hay varios funcionarios que deberían volver a la escuela pública.