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El doble juego de los Rodríguez Saá

El ex legislador provincial Pedro Risma siempre cuenta la anécdota de cuando un grupo de dirigentes peronistas intentaron acorralar a Adolfo Rodríguez Saá para que apartara de las decisiones partidarias a su hermano Alberto y el Adolfo sin más trámite les dijo: “Si tengo que elegir entre el mejor dirigente peronista y mi hermano, elijo a mi hermano”.

En las últimas horas los medios nacionales se plagaron de especulaciones acerca de una presunta pelea entre el Adolfo y el Alberto, pero no es la primera vez que circula un globo de ensayo de esta naturaleza. Quién no escuchó alguna vez que “El Alberto juega ajedrez y el Adolfo juega pócker”?; o la teoría del poder bifronte de Miguel Wiñazky. Dicen allegados al gobierno que, como siempre, los hermanos sufren algunos problemas de convivencia, como por ejemplo la exigencia del Adolfo para que Alberto aparte a su hijo Albertito de algunas áreas sensibles del poder y el vuelto del Alberto para que el Adolfo aparte a su esposa Gisella del manejo del dinero.

Adolfo Rodríguez Saá ha sido siempre sutil para corregir el rumbo o cambiar de dirección, pero el Alberto, por el contrario siempre ha tratado de hacer de la torpeza una virtud, con pésimos resultados. De militar en la derecha más recalcitrante y de marchar junto al Obispo Laise contra el divorcio en época de Alfonsín, Alberto Rodríguez Saá en 2001 dio una vuelta de campana y en el programa de Nino Romero pronunció aquella fatídica frase de que “La Biblia es un cuento de ciencia ficción”, en una provincia que mantiene un 70 por ciento de población entre católica y ultracatólica.

En 2004 la bronca de los católicos contra Alberto Rodríguez Saá se multiplicó cuando el gobierno les quitó a las órdenes religiosas el manejo de los institutos de menores. Los autodenominados Laicos Autoconvocados, a modo de declaración de guerra, colocaron entonces una cruz de madera maciza de más de tres metros de altura en la puerta de la Casa de Gobierno.

El problema era con el Alberto, pero el Adolfo mantuvo buenas migas con el obispado y nunca dejó de asistir a la festividad de Villa de la Quebrada, siempre flanqueado por Teresita Negre de Alonso, activa militante del Opus Dei. Ya en ese entonces se evidenciaba una bifurcación superficial de estrategias: el Alberto intentaba hacerse el progre y el Adolfo mantenía calmada a la ortodoxia.

Pero el Alberto sueña con el bronce y cada vez que visualiza una posibilidad de figuración fácil no se la quiere perder. Entonces cuando supo que el ex Intendente de Estancia Grande viajaba al Vaticano a saludar a su amigo Bergoglio, pensó que era la oportunidad para limar los rencores con la feligresía católica, pero Videla no lo invitó y ese dicen que fue el motivo por el cual el entonces Intendente cayó en desgracia y fue eliminado de Facebook.

En estas últimas semanas a la controversia por el encuentro de La Pedrera se sumó la discusión por la despenalización del aborto. Con respecto al acto en la La Pedrera, luego de la PASO de 2017, donde los Rodríguez Saá sufrieron una bofetada histórica que solo revirtieron luego comprando votos mediante el otorgamiento de planes sociales, quedó claro que en las filas del gobierno existía una visible fractura. Por un lado los votantes adolfistas de siempre y por otro los kircheristas que habían quedado desocupados y que se vendieron a precio de remate.

En San Luis los kirchneristas, desde que el kirchnerismo existe y desde antes, siempre hicieron campaña contra los Rodríguez Saá sin reparar en métodos y costos. Cualquier argumento servía para hacerles saber a los hermanos que eran corruptos y delincuentes, como así también todos aquellos que los defendían. Sin embargo, con el kirchnerismo fuera del poder y sin muchas ganas de trabajar, esos militantes comenzaron a peregrinar hacia Terrazas del Portezuelo, donde fueron cobijados por Alberto Rodríguez Saá a cambio de militar a favor de su candidatura a presidente.

Esos mismos militantes que ahora son albertistas furiosos y posan embelezados del brazo del gobernador en las redes sociales, son los mismos que en 2004 destrozaron la Casa de Gobierno en medio de las protestas docentes. En la vereda de enfrente, entonces, estaban los militantes adolfistas de siempre que ahora ven como esos “rompevidrios y tirabombas” acaparan espacio dentro de la administración sin haber ganado (ni haber ayudado a ganar) jamás una elección (es más: son especialistas en perder elecciones)

Entonces para reorientar el GPS es que el Alberto sale a captar a la izquierda para el acto de La Pedrera, mientras el Adolfo le dice a la ortodoxia: “tranquilos muchachos, no pasa nada, no somos kirchneristas”.

En simultáneo es que se produce la discusión respecto al aborto y entonces los hermanos de nuevo salen a cosechar por derecha y por izquierda. El Alberto desde hace algunos años dice que la mujer es dueña de su cuerpo y en 2012 en una conferencia en la Legislatura de San Luis, el actual Gobernador utilizó un ejemplo para explicar su postura frente al aborto no punible y, según La Gaceta Digital, “contó que cuando era abogado en los 80, llegó a su estudio una madre “desesperada”, cuya hija intentó hacerse un aborto no punible en el hospital público de San Luis, y “le cerraron la puerta en la cara”. Esa chica fue a una curandera y, “por supuesto”, sufrió infecciones y pérdidas de sangre. Cuando retornó al hospital para ser atendida por estos problemas, la joven fue derivada al juez del Crimen, quien le decretó prisión preventiva. “Como siempre ha pasado, las víctimas se convierten en victimarias frente al poder que administra los derechos humanos”, reflexionó “el” Alberto”.

El Diario de la República la semana pasada realizó una de sus encuestas en redes sociales y el 70 por ciento de los votos se manifestaron en contra del aborto. Este viernes Adolfo Rodríguez Saá, acompañado de Ivana Bianchi, Andrés Vallone, Victoria Rosso y Karim Alume, se reunió con el Obispo Pedro Martínez, con el evidente objetivo de tranquilizar a la jerarquía religiosa local. “hemos tenido una reunión muy cordial, muy amigable, muy linda. Con respecto al aborto hemos expresado nuestra defensa a la vida y le hemos dicho que los legisladores de San Luis vamos a votar en defensa de la vida”, dijo el Adolfo al finalizar la reunión. Conclusión: es mentira que estén peleados y solo están cosechando en ambos andariveles.