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El doble discurso de los Rodríguez Saá


El actual gobernador que siempre se cortó solo, que renegó del peronismo cuando renuncio a su banca de senador durante el menemismo y fundó el PUL para diferenciarse, el que no acompañó ni una de las decisiones del PJ nacional y se dedicó a ser opositor de sus propios compañeros en cuanto llegaban a la presidencia. En video que viralizó en las redes sociales pueden verse retratadas las y vueltas de los hermanos respecto a su posición política.


Alberto, artífice del triunfo de Cambiemos en San Luis en las presidenciales por la constante descalificación que hizo a lo largo de años de los gobierno de los Kirchner. El que cuando fue socio de Duhalde para ir a elecciones nacionales se peleó a mitad de camino porque todos saben: Alberto es intratable.

Ahora pide la unidad del peronismo y vuelve a desdecirse. En 2017 en un acto en La Matanza donde estaban a intendenta Magario y Luis D’elia, Alberto dijo ser “soldado de Cristina”. Ahora en una entrevista radial ha dicho que “nunca fue kirchnerista”. En fin, como dice una cosa dice otra.

Antes quería vencer al kirchnerismo, lo logró dándole el 70% de los votos de la provincia a Cambiemos. Ahora dice que hay que derrotar al gobierno que los mismos Rodríguez Saá ayudaron a llegar al poder. En qué quedamos. O es solo una animosidad y obsesión por destruir todo aquel que llega a la presidencia por celos, porque ni Alberto ni Adolfo han podido llegar a ese lugar por los votos?

Durante 12 años mantuvo afuera la provincia de las políticas de Nación, evitando que lleguen a los puntanos beneficios y progreso que les correspondía por derecho. Ahora sigue con el mismo berrinche de aislar a la Provincia y ni siquiera adhiere a las resoluciones de Vivienda de la Nación para darle casas a los puntanos.

En una reciente entrevista con Leonardo Greco en Radio del Plata parecía que Alberto estaba haciendo una autocrítica cuando dijo "tenemos un gobierno que no tiene un plan de gobierno, sino un plan de negocios, que no es para los argentinos: es para un grupo muy chiquito, muy reducido”, porque así es cómo han manejado la provincia para enriquecerse ellos y su corte.

Parece que recién ahora se preocupa. Durante años fustigó el gobierno anterior para que hubiera un cambio. Ahora los gobernadores responsables, no como él, mantienen la institucionalidad porque deben seguir gestionando para sus provincias, para sus ciudadanos, esté quien esté en Casa  Rosada.

La parte más hilarante es cuando se refiere a la altura moral y honestidad que deben tener los funcionarios. Lo dice un miembro de una familia feudal que no tiene manera de demostrar su enriquecimiento desde que ocuparon el Estado provincial y que armaron una amplia red de testaferros.

La gente tiene mala memoria y no recuerda las barbaridades que dijo Alberto Rodríguez Saá sobre el peronismo en los 90s cuando fundó el PUL, o que dijo ser soldado de Cristina hace menos de un año. Ahora afirma en los reportajes que “no soy cristinista, no soy kirchnerista, no lo fui y nunca lo voy a ser, soy peronista”.

También proclama una democracia partidaria a nivel nacional que no practica en la provincia donde el sello lo tienen él y su hermano Adolfo: "Si tienen un problema con un compañero o compañera lo vamos a decidir después, en una PASO gigantesca, democrática, donde todos participen y gane el que la gente quiera”.

Un nuevo capítulo de Alberto en su historia  de haz lo que yo digo pero no lo que yo hago.