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El diario de Alberto Rodríguez Saá contra su propio jefe en temas de género

El Diario de la República que pertenece a la familia Rodríguez Saá publicó una encuesta sobre aborto que, más allá de los resultados parciales opuestos a la definición que ha dado el gobernador sobre su postura a favor de la legalización, carece de todo enfoque de género en las opciones elegidas.


La contradicción entre lo que dice el gobernante desde Terrazas Del Portezuelo donde ha implementado la Secretaría de la Mujer - Ni Una Menos y la forma en que su diario plantea el actual debate público es, cuando menos, anquilosada y vetusta. Cabe pensar que una tía septuagenaria de algún periodista eligió las preguntas o que el medio citado carece de periodistas mujeres con perspectiva de género.


Como si todavía estuviera en discusión que las mujeres son dueñas de su cuerpo en tiempos en que hay un feminicidio cada 18 horas en nuestro país y que la sociedad puntana está en este momento sobresaltada por casos de abusos y violación justamente por esta cultura patriarcal que considera los cuerpos ajenos propiedad de los hombres o de hombre adultos que pueden abusar de menores y mujeres, el diario pone en debate si el aborto no punible se trata de que las mujeres “sean dueñas de su cuerpo”. Habrá que recordarle al diario y sus escribas machistas que la mujer sí es dueña de su cuerpo más allá del debate sobre el aborto legal y que la pregunta responsable hacia la sociedad es si está dispuesta a sostener el aborto clandestino o legalizado en condiciones de seguridad de salud pública.

La realidad es que hoy mismo, y cada día, se realizarán en el país entre 500 y 1270 abortos clandestinos sin ninguna condición sanitaria regulada. Pretender que el debate pase por un sí a la vida porque “no es dueña de su cuerpo” o un no con preguntas capciosas que no aportan nada sino al simplismo sobre una tragedia médica que afecta a miles de mujeres argentinas, es absolutamente irresponsable de parte de un medio de comunicación.


Mientras cada día se ve menos respeto por la vida de los ya nacidos y sus madres, se exacerba con este tipo de preguntas simplistas y demagógicas una postura abstracta sobre la vida en debate al respecto de los tiempos de gestación.


En este debate que ha vuelto a ponerse sobre la mesa de la sociedad deberá cuestionarse también si un hijo es solo un accidente biológico producido en condiciones físicas óptimas para que ocurra o si un hijo debe ser el deseo consciente y responsable de un hombre o una mujer de ser padres. A partir de eso cada persona verá según sus creencias y posibilidades personales la continuidad de un embarazo no programado, no deseado, pero hoy como cada día quienes deciden que no quieren o no pueden asumir la paternidad están en la absoluta ilegalidad exponiendo su salud y la posible orfandad de los hijos ya existentes como ocurrió con la joven santafesina Ana María Acevedo, madre de tres niños y embarazada de un cuarto que fue diagnosticada con cáncer. Para hacerle el tratamiento debían practicarle un aborto que sí estaba contenido dentro de la legislación vigente pues peligraba su vida. Los médicos se opusieron por “razones morales” y luego de la tercera quimio murieron madre y feto de cinco meses. Cuando el tumor fue detectado, los médicos habían confirmado un embarazo de apenas 5 semanas de saco gestacional sin embrión formado lo que hubiera permitido un aborto terapéutico sin complicaciones para la mujer. No sobrevivió ni madre, ni bebé y tres niños quedaron huérfanos. Ana María Acevedo tenía apenas 20 años, y eso habla de la situación de nuestras mujeres más pobres que son las más expuestas a terminar afectadas por abortos mal hechos o abandonadas en este caso por la salud pública incluso cuando las asistía el derecho por Ley.


Tal vez es hora de dejar consignas vacías muy sentimentales pero cero representativas de la realidad y espanto diario que afecta a miles de mujeres que cargan con todo el peso de la Ley y el escarnio público sobre sus cuerpos mientras los hombres ni siquiera son cuestionados por ser parte de esa situación aunque hayan sido los gestores, y la más de las veces promotores de los abortos que se realizan las mujeres.


Es lamentable que el único diario provincial maneje en términos tan poco serios y sin formación de género un debate tan delicado cuando diferentes posturas más racionales, incluso no estando a favor del aborto, ya han considerado que es una asunto de Salud pública y debe ser tratado en ese contexto con el respeto que se le debe.


Cabe recordar que a pesar de tener una Secretaría de la Mujer creada para complacer las demandas del movimiento Ni Una Menos, el gobierno de Alberto Rodríguez Saá aún no ha dictado un protocolo propio para los hospitales públicos de la provincia sobre aborto médico no punible ni tampoco ha adherido al protocolo sancionado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en 2012. Las mujeres puntanas que se encuentren en una disyuntiva médica que afecta sus vidas durante un embarazo están en este momento expuestas a un vacío legal total en la provincia de San Luis.