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El Día de La Memoria, La Verdad y La Justicia, manchado por la hipocresía partidaria provincial

El acto del 24 de marzo se vio invadido por la hipocresía de los partidos y dirigentes que conforman las líneas de los hermanos Rodríguez Saá, cómplices de la última dictadura militar.

Cómo es habitual cada año, el pasado domingo 24 de Marzo se llevó a cabo en la Plaza Pringles el acto en conmemoración al Día Nacional por la Memoria, la Verdad y la Justicia, organizado por la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH).


Luego de que se siguiera con el programa de participantes e intervenciones que iban subiendo al escenario de acuerdo a lo establecido en el programa, Mabel Redona, la dirigente sin norte, se subió de PREPO al escenario para decir unas palabras conmemorativas a los 30.000 compañeros desaparecidos.


El momento de titubeo llegó en pleno discurso cuando Francisco “Pancho” Ledesma, hermano de Pedro Valentín Ledesma, uno de los tantos desaparecidos durante la dictadura, gritó desde abajo del escenario que se reconociera la complicidad de Alberto Rodríguez Saá al firmar la carta a Massera, haciendo entrega de compañeros a las fuerzas militares para su desaparición forzada.


Redona, luego de dudar, reconoció estos hechos en el escenario ya que no le quedaba otra opción enfrente de todos los presentes. Actualmente, trabaja para EDESAL, la corpo de los hermanos Rodríguez Saá, donde seguramente tendrá que dar explicaciones por su metida de pata.


Sumado a la actuación de Mabel Redona, otras caras conocidas que estuvieron en el acto de la APDH fue Ana María Garraza, la actual decana adolfista de la Facultad de Ciencias de la Salud intentó durante todo el acto mantenerse semiescondida, sobre todo cuando surgieron los nombres de los hermanos Rodríguez Saá.

Garraza, quien durante cuatro años ejerció la dirección de Derechos Humanos de la Municipalidad de manera incompatible con el decanato –cargo que exige dedicación exclusiva- durante años fue una de las voces críticas de las políticas del gobierno provincial, pero desde 2015 pasó a colaborar desde las sombras con Alberto y Adolfo Rodríguez Saá. La actual decana fue quien escribió el guión del acto con fuertes cuestionamientos políticos al gobierno de Mauricio Macri, pero con silencios más que evidentes acerca de la complicidad de los Rodríguez Saá con la dictadura militar, delaciones que costaron torturas y muertes de militantes sanluiseños.