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El comité de crisis que todo lo transforma en crisis

El gobierno ha decidido clausurar los baños de la terminal Ediro y prohibir la utilización de los asientos que se encuentran dentro del edificio, afectando la dignidad y el trato a los cientos de usuarios que se presentan diariamente.

Lejos de flexibilizar las medidas aplicadas por la pandemia, las previciones para evitar el contagio parecen ser cada vez mas restrictivas y menos favorables para la gente. Los usuarios, incluyendo personas mayores y personas con niños, se han visto obligados a esperar el transporte bajo la fría intemperie para poder tomar asiento, lo que puede representar un riesgo para la salud. Además, el cambio en la frecuencia de colectivos hace que las esperas sean mas largas de lo habitual. También se ha observado la ausencia de personal de Seguridad en los horarios de llegada y partida de los colectivos. Por otro lado, la gente no puede acceder a los baños para higienizarse ni antes ni despues de los viajes, aumentando la peligrosidad de los mismos.