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El abandono del sistema sanitario provincial

Hace meses la gestión del gobernador Alberto Rodríguez Saá hizo varias promesas, entre las cuales se encontraba la construcción del hospital más grande de la provincia, sin embargo no se percataba de las carencias que sufren los centros de salud del interior.

En las localidades de La Toma, Quines, el Morro, Lafinur, El Volcán o Villa de la Quebrada no cuentan con ambulancia y las urgencias requieren que vayan a buscar al paciente o que los familiares deban trasladarlos a los hospitales más cercano, además hay que incluir la falta de médicos, enfermeros y anestesistas que hacen que la problemática se acentué cada vez más para los vecinos del interior de la provincia.


En Villa Mercedes los casos pediátricos de urgencia, deben ser derivados al Hospital de la ciudad capital por falta de profesionales. Las internaciones pediátricas sólo se pueden concretar en el policlínico de San Luis, ya que la Clínica Dosep fue cerrada y abandonada.


En Potrero de los Funes, el Hospital en boxes que supuestamente iba a ser puesto en marcha por el gobierno, es una estructura más que el Estado tiene abandonado y a la deriva. Inclusive el intendente, Daniel Orlando ahora enemistado con el gobernador, se encargó de dejarlo bien en claro. “5000 habitantes más los turistas y con eventos permanentemente, sin cobertura médica”, escribió en las redes sociales. Y realizó un pedido: “Queremos el hospital de boxes abierto”.


El intendente confirmó así que el complejo “equipado para alta complejidad” tiene sus puertas cerradas. En los dos casos, el de Villa Mercedes y el de Potrero, el Estado quiso tomar el control para hacerse cargo de las gestiones, pero ambos centros sanitarios terminaron vacíos y sin indicios que de fueran puestos en marcha algún día.


La localidad de Merlo corre con la misma mala suerte. Hace un mes aproximadamente un grupo de madres dio a conocer que el nosocomio local, Hospital “Madre Catalina Rodríguez” no cuenta con anestesista las 24 horas (sólo asiste los martes), neonatólogos, parteras, ni obstetras y que por los nacimientos deben ser trasladadas a otros centros de salud. Por esta problemática, el grupo de madres opto por juntar firmas con un único lema: poder dar a luz en el hospital local.


Tras el reclamo de las mismas, el gobernador hizo una visita “inesperada” al nosocomio, dejando el claro que el hospital no se encontraba en tal crisis y se comprometió a mantener el diálogo con las mujeres, acción que nunca llevo a cabo ya que las mamas se volvieron a reunir el viernes pasado para seguir juntando firmas.


Así es como los vecinos de las distintas localidades han encontrado la forma de ser escuchados, a través de innumerables peticiones,  mostrando su preocupación por el estado de deterioro que sufre el servicio sanitario provincial