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Crónica de una culpa que debía ser asimilada

El día de ayer y en menos de 48hs, la Municipalidad de la Ciudad de San Luis intimó dos veces al ente estatal San Luis Agua, lo que provocó la renuncia, o que lo “hayan renunciado” al presidente de dicha entidad, Lucas Caime.

Mucho se venía hablando en la ciudad capitalina y alrededores sobre la falta de salubridad del agua corriente que llegaba a cada casa de la provincia; el color marrón, el mal olor, e inclusive basura y sedimentos demostraba que había algo que estaba funcionando mal y era moneda corriente en cada charla o reclamo por las redes sociales. Se había instalado en el colectivo imaginario de los habitantes de la provincia que todo era culpa de los municipios que no purificaban y procesaban el agua como se debía. Hay que reconocer en este punto que los medios hegemónicos que controlan la información en San Luis estaban haciendo un buen trabajo al desinformar sobre la realidad que se estaba ocultando.


Hace unas semanas, y se puede decir, casi al mismo tiempo que se comenzó con las campañas de los distintos partidos que se van a disputar la gobernación para junio de 2019, salieron a la luz ataques masivos de trolls, perfiles falsos y hasta gente común a fin al gobierno de Alberto Rodríguez Saá sobre el mal estado del agua, problema que siempre se le atribuyo a la Municipalidad de San Luis.


Luego de investigaciones y la palabra de gente allegada a la entidad estatal, salió a la luz por un lado, la falta de compromiso del gobierno provincial con reclamos de los vecinos a los que se les había prometido cloacas, como es el caso de los barrios Juan D. Perón y Solidaridad, ubicados en la zona sur de la ciudad. La Municipalidad de San Luis, intimó al gobierno pidiéndoles que se hagan cargo de las obras y a través de su ministro de Obras Públicas, Felipe Tomasevich,  aceptaron la falta de compromiso y la responsabilidad de terminar las obras adeudadas en los barrios mencionados.


Mientras tanto, San Luis Agua, emitía un comunicado con datos falsos, con respecto desde que diques se mandaba agua para abastecer a la ciudad,  desconociendo las distintas plantas potabilizadoras que trabajan para los distintos puntos de la comuna y también la cantidad de litros por segundo que San Luis Agua entrega diariamente.  Debido a esto, la Municipalidad debió mandar Carta Documento nuevamente ya que no hay pruebas de si esos datos son ciertos ya que es de público conocimiento que el agua que llega es de diques estancados, como el dique Cruz de Piedra o del dique Rio Grande, donde las conexiones al estar tan abajo hacen que arrastre barro. Debemos volver a mencionar el negociado de los hermanitos Rodríguez Saá con la entidad provincial San Luis Agua, para regar sus campos con diques como el de La Florida que tiene agua apta para su consumo.


La mentira no pudo ser sostenida una vez más por parte del gobierno provincial, lo que provocó que el presidente de San Luis Agua, Lucas Caime, renuncie a su cargo. Tampoco han salido a contestar y defenderse, poniendo fin a la pelea mediática con respecto a la temática del agua en la ciudad capitalina.