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Comprarán más de 66 millones en alimentos para merenderos que nadie controla

La licitación para la compra de alimentos se conoció cuando fue publicada en El Diario de la República. La convocatoria la realiza el Ministerio de Hacienda y la información es mínima en el anuncio de licitación N° 35 MHP-PCYC-2018.

Como es habitual, la transparencia no es una cualidad del gobierno de Rodríguez Saá y no hay datos públicos para consultar la licitación en cuestión, no se sabe a cuántos merenderos y cuántos niños serán beneficiarios ni qué tipo de alimentos son. El Edicto de Licitación solo menciona que la solicitud es realizada por el Ministerio de Desarrollo Social y que la apertura de sobres se realizará el 25 de junio en las oficinas del Programa de Compras.

El presupuesto total asciende a $66.917.143,80.- y se refiere a los merenderos “22AG” que emplazó el Gobierno en unidades básicas políticas durante la campaña de 2017, muchos de los cuales han sido cuestionados por no brindar ningún servicio y quedarse con los alimentos que reciben, además los responsables de los merenderos cobran sueldos y meses atrás fueron cerrados centenares de ellos por no cumplir con la función para la que fueron creados pero no se desafectó a ningún titular y siguen cobrando.

Uno de los casos más resonantes fue el de un titular de un merendero en La Toma que además cobraba un sueldo en el Hospital de esa localidad como si fuera profesional médico, hecho que fue denunciado por el propio Director del Hospital.

También llegaron cuestionamientos a la calidad de la merienda que se suministraba tres veces por semana y que constaba de un jugo o leche chocolatada en cajita, una barra de cereales y un alfajor, lo que no cubre los índice mínimos de nutrición requeridos y aporta demasiados carbohidratos y azúcares a la dieta de los niños.

El uso electoral de los merenderos carece de toda  planificación para que resulten beneficiosos para las familias que no pueden acceder a una canasta familiar básica debido al desempleo o bajos ingresos. No están conducidos por personal capacitado sino por militantes políticos que priorizan el control electoral de los más humildes antes que una correcta alimentación.

Dirigentes, funcionarios y punteros fueron los verdaderos beneficiarios de los merenderos “22AG” con los contratos que perciben aunque sus merenderos hayan sido cerrados.

Los rumores de pasillo dicen que el objetivo de la licitación es la compra de alimentos para  repartir en las próximas elecciones de 2019 con la clásica mentalidad clientelar con que se realizan estos programas desde Desarrollo Social de la provincia.