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Alberto Presidente: le propuso al macrismo lanzarse para quitarle votos a CFK a cambio de la deuda

Pocos creen que de verdad los Rodríguez Saá estén tan peleados como aparentan y allegados a ambos arriesgan a que si existe una estrategia detrás del chisporroteo familiar, solo la conocen el Adolfo y el Alberto. Nadie más. Sin embargo hace diez días, cuando en la Fiscalía Federal de San Luis se produjo la audiencia de conciliación dispuesta por el juez mendocino Roberto Nacif, fuentes del Partido Justicialista aseguraron que los dos jerarcas estaban buscando una salida elegante para una de las tantas peleas, que esta vez parece que se les fue de las manos.

El jueves pasado el Adolfo, en ese contacto que mantiene con sus seguidores y alcahuetes en Facebook, donde el ex gobernador recomienda películas, enseña a cocinar tallarines y les pregunta dónde se puede comer un buen asado en la Villa de la Quebrada, el actual senador recuperó el tono paternal y protector para con su hermano menor para pedirle de manera imperativa y destemplada a Gustavo Valenzuela “que no alejen al Alberto de la gente”.


Por ahora, de los dos, el Adolfo es el único que está haciendo campaña para la elección a gobernador, mientras que la semana pasada medios vinculados al albertismo aseguraron que el actual gobernador se presentaría como candidato a presidente secundado por Gabriel Mariotto. Si algún curioso se aventura por el muro de Facebook del Adolfo se encontrará casi con un perfil de autoayuda donde la búsqueda de la felicidad individual es el único objetivo, bien a tono con los postulados de Jurgen Klaric, el gurú neoliberal, asesor de campaña contratado por Rodríguez Saá.


Pero en los últimos días se sumó otra versión a las ya existentes y es que los dos hermanos habrían acordado con el macrismo armar la candidatura a presidente del Alberto para restarle votos a una eventual candidatura de Cristina Kirchner, tal como ocurre con la candidatura del gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.


De acuerdo con fuentes confiables, el Alberto prometió en Buenos Aires que si Macri le paga la deuda que la provincia le reclama a la Nación, se tira a presidente. De acuerdo con esas mismas fuentes el financiamiento de la campaña saldría desde el Ente de Control de Rutas, Vialidad Provincial, San Luis Agua y la ULP, todas cajas negras de dinero a cuyas rendiciones no accede nadie, ni siquiera los diputados provinciales y que representan un agujero de corrupción gigantesco.


Mientras tanto sigue en pie la otra versión, también echada a rodar por medios subsidiados desde el Estado Provincial, que ubica al Alberto pescando en la pescera de los planes sociales, con un voto duro cautivo e inmóvil, mientras el Adolfo trata de captar votos de aquel casi 70 por ciento que eligió a Mauricio Macri en 2015 y evitar de ese modo el azote sufrido en las PASO de 2017. Dicen que la finalidad de la candidatura del Adolfo es posibilitar la permanencia en el poder de su hermano, pero para eso necesitan desviar algunos de esos votos que nunca votarían por un Alberto de apariencia kirchnerista para guiarlos a un charco más chico, pero útil a los fines de los Rodríguez Saá