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Adolfo Rodríguez Saá se "lanzó" por Whatsapp y se agita la interna familiar

Un mensaje de Whatsapp llegó, el sábado, a los celulares con característica de San Luis. Un audio de 54 segundos en los que Adolfo Rodríguez Saá, el ex presidente y multi-reelecto gobernador puntano, anuncia otra postulación.

"Hola, te habla el Adolfo. Quería contarte que soy precandidato a gobernador", dice -en el mensaje- el actual senador antes de un jingle con ritmo de cuarteto, arreglos de viento y coros animosos.


Fan declarado del gurú del PRO Jaime Durán Barba, Rodríguez Saá recurrió otra vez a la tecno-campaña: antes, repartió videos y mensajes para animar a sus militantes y pedir el voto; ahora, directamente formalizó su deseo de volver a gobernar San Luis por medio de Whatsapp.


En su entorno cuentan que, además de la lectura de los "manuales" del consultor ecuatoriano, Adolfo incorporó el uso de la tecnología por su hijo menor, Francisco, de 12 años, que tuvo con Gisela Vartalitis, con quien se casó en 2017 aunque son pareja desde 2004.


Vartalitis, una mendocina bastante más joven que el senador, aparece en los corrillos políticos de San Luis como uno de los factores que explican la tensión entre Adolfo y su hermano, Alberto, actual gobernador y precandidato -no lanzado oficialmente- a presidente para 2019.


En la provincia cuentan que hay ruido entre Vartalitis, que preside la Fundación Mujeres Puntanas, y "Albertito", el hijo de Alberto Rodríguez Saá y secretario general de la gobernación. Y deslizan que esa batalla no es otra cosa que una disputa indirecta entre los hermanos.


Es más: hay quienes aseguran que Adolfo lanzó, más pronto de lo esperado, su precandidatura porque supone que su hermano gobernador podría querer optar por otra figura, el ministro de Obras Públicas, Felipe Tomasevich.


No sería, si se profundiza esa grieta, la primera distancia entre los Rodríguez Saá. Cuando Alberto fue anfitrión de la cumbre panperonista y anti Macri en La Pedrera, Adolfo tomó distanciay dijo que el PJ de San Luis no fue invitado.


Argumento: durante una década, los Rodríguez Saá fueron fervientes anti K. Dato: en esa provincia, en el balotaje de 2015, Mauricio Macri obtuvo casi 65% y fue el tercer territorio con mejor performance de Cambiemos después de Córdoba y Capital.


Adolfo entendió que aparecer como filo K le haría daño entre los votantes de San Luis que durante años escucharon hablar pestes al gobierno local del kirchnerismo.


De hecho, tras perder la primaria por casi 20 puntos contra Claudio Poggi, ex gobernador puesto por los Rodríguez Saá, Adolfo cambió la campaña y profundizó su eje anti K mientras Alberto se movía en dirección contraria.


Pero esos matices, que fueron públicos, no dejaron de leerse como un plan de los hermanos para ocupar los dos lados del mostrador electoral. "Jamás voy a hablar mal de mi hermano", dicen que dijo Alberto en La Pedrera cuando lo interrogaron por la despegada de Adolfo.


La agitación en la interna familiar aparece, ahora, cruzada por la misma intriga. ¿Es una disputa de verdad o forma parte de una estrategia para sacarle espacio opositor a Poggi, que cuenta con el respaldo de Cambiemos para pelear por la gobernación en 2019?


"Un poco y un poco: hay diferencias pero al final se ordenan", explica una figura de vínculo con ambos. Es previsible, explica, el malestar del grupo ligado a Alberto porque implicaría dejar el poder provincial.


"Cuando Adolfo confirme candidatura con el guiño de Alberto, se alinean todos", apunta otra fuente.


Ahí hay una sutileza: Adolfo, en su mensaje de Whatsapp, anuncia que es precandidato a gobernador, un preciosismo técnico referido a que puede haber internas y primarias, pero que parece más un mensaje hacia adentro que abre la puerta a una posible disputa en el PJ por esa postulación.


FUENTE: CLARIN